El general Emilio Zárate, comandante de la Quinta Zona Militar, la cual opera en Ciudad Juárez y el norte de Chihuahua, dijo que los oficiales en su jurisdicción han recibido 13 quejas en total este año.
La cifra ha descendido gradualmente desde que el ejército recibió 340 quejas en el 2008, según datos de la SEDENA. Ese año el presidente Felipe Calderón ordenó que cientos de soldados se trasladarán a Ciudad Juárez para intentar frenar los crecientes niveles de violencia.
El ejército recibió 288 quejas en el 2009, 116 en el 2010 y 42 en el 2011. Desde el 2007, el personal de la SEDENA ha recibido 804 quejas.
Zárate dijo que las autoridades castrenses han revisado sus manuales de entrenamiento e implementado programas educativos para promover los derechos humanos dentro del ejército.
Debido a estas acciones el comportamiento de quejas de derechos humanos en contra del personal militar es como se muestra , dijo Zárate.
Defensores de derechos humanos no estuvieron disponibles para comentarios. Ssin embargo, en declaraciones pasadas, Gustavo de la Rosa, visitador en Juárez de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, ha atribuído el cambio a una combinación de un mayor énfasis en los derechos humanos en el entrenamiento de los soldados y al descenso del número de soldados en la ciudad.
Las autoridades castrenses dijeron que actualmente hay alrededor de 1,000 elementos en Ciudad Juárez. Entre 2009 y 2010 hubo hasta 2,400 soldados en la ciudad, dijeron.
Las quejas por violación a los derechos humanos en contra de personal de la SEDENA se disparó junto con el número de elementos en la ciudad. La secretaría recibió quejas acusando a los elementos de tortura, allanamiento de morada, desapariciones y otros abusos.
Un caso notable fue el arresto de los paseños Shohn Huckabee y Carlos Quijas, quienes fueron detenidos en el 2009 por elementos castrenses con varios kilogramos de mariguana. Los dos hombres aseguraron que las drogas fueron plantadas en sus vehículos por los soldados.
Después de su arresto, Huckabee y Quijas fueron llevados a una base militar donde dijeron que varios soldados los golpearon, pretendieron que los iban a ejecutar y los electrocutaron. Estuvieron dos años en el Cereso de Ciudad Juárez hasta que fueron transferidos a una prisión federal en Estados Unidos y finalmente liberados.
En otro caso, la familia Reyes Salazar, la cual comenzó a denunciar abusos cometidos por soldados desde el 2009 en el poblado de Guadalupe, huyó para buscar asilo político en Estados Unidos el año pasado después de que varios familiares fueron secuestrados y asesinados. Acusan al ejército mexicano de estar detrás de los ataques.
Alejandro Martínez Cabrera puede ser localizado en a.martinez@elpasotimes.com; 546-6129. Sígalo en Twitter @AlejandroEPT




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