Serios trastornos emocionales sufren en esta ciudad las víctimas del conocido como housejacking, que en algunos casos si no se atiende por profesionales, se puede llegar hasta el suicidio, dijo ayer la psicóloga Oralia Soria.

La Fiscalía del Estado recibió hasta el pasado jueves 31 denuncias de personas afectadas este año por el robo violento a casa habitación, mientras que el año pasado sumaron 48 eventos de este tipo los denunciados, aunque para la Mesa de Seguridad, la mayoría de estos casos no se denuncian por temor y desconfianza.

Las afectaciones a las víctimas son muy severas en algunas personas, donde se provoca el estrés postraumático que se refleja en trastornos de ansiedad, depresión y fobias, que hace muy difícil aceptar una ayuda profesional, consideró la especialista, Oralia Soria, quien ha atendido con terapias a algunos afectados por este delito.

No aceptar ayuda psicológica es parte de la cultura de los mexicanos, pero sin un tratamiento adecuado, éstos y otros eventos violentos, son difíciles de superar por sí solos, dijo.

Indicó la profesionista que la poca gente que acude a un psicólogo para superar estos traumas, deja las terapias a medias, luego de que tienen que revivir sus casos, lo cual se hace muy duro para estas personas, pero es parte del proceso.

Ejemplificó las terapias con los tratamientos para quienes sufren quemaduras, donde los médicos tienen que tallar las partes afectadas una, dos o tres veces para que las heridas puedan cicatrizar, causando aún más dolor que en el momento en que se queman.

Quieren huir del problema, no quieren hablar más de los momentos de terror que vivieron , dijo la psicóloga al referirse a las víctimas del housejacking.

Señaló que, sin embargo, hay personas que debido a su estado emocional, físico, espiritual, etcétera, logran evitar caer en reacciones de depresión y siguen su vida normal, pero en otros casos los trastornos del estado de ánimo pueden llevar a las víctimas hasta el suicidio, si no se atienden correctamente.

Indicó la especialista que lo que se hace más difícil para las víctimas de housejacking, es que fueron vulnerados en sus propios domicilios, donde suponían de mayor seguridad, intimidad y privacidad, lo que causa que sea más complejo superar estos eventos.

Una vez que la Fiscalía identificó algunas zonas en que han ocurrido los robos violentos a domicilio, entre las que destacan, Pradera Dorada, Fuentes del Valle, San Ángel, Magisterial y Los Nogales, de forma conjunta con la Secretaría de Seguridad Pública se emitieron algunas recomendaciones.

Entre otras se informó de evitar tener fiestas en los frentes de las casas, sino que las reuniones se hagan al interior o en los patios traseros, manteniendo los accesos controlados.

Lo anterior porque se han dado casos en que los dedicados al robo a vivienda con violencia, se confunden entre los invitados para sorpresivamente encañonarlos y robarlos a todos.

También se advirtió de la necesidad de la comunicación vecinal, para reportar cualquier actividad sospechosa en los frentes de las viviendas y alrededores.

Se dijo que en la mayoría de los casos, las víctimas son sorprendidas al llegar a sus domicilios junto a sus familias, por lo que es necesario que antes de estacionar los vehículos se verifiquen los entornos y si hay duda de la presencia de gente extraña, no llegar hasta no investigar vía telefónica con algún vecino de quién o quiénes se trata.

Es recomendable no tapar con bardas o barandal cerrado la parte frontal de la vivienda, para que los vecinos estén enterados si ocurre cualquier evento fuera de lo normal y puedan llamar al 066.

Las autoridades señalaron que es necesario no confiar en nadie que se acerque a sus domicilios si no se tiene conocimiento de esa persona, por lo que mantener las cerraduras puestas de forma permanente, es una garantía de seguridad.

Evitar dejar notas escritas a la vista permitirá que las personas no estén preparadas para sorprender a quienes llegarán más tarde, según estas recomendaciones.

Asegurar con rejas y puertas extras la casa es necesario y en la medida de las posibilidades, instalar alarmas con agencias de prestigio.

Se recomienda que al llegar a la casa, primero un responsable se cerciore de que el interior se encuentre seguro, y mantener a distancia de la puerta principal a los acompañantes, para que éstos no se vean sorprendidos por los asaltantes.