Una figura decapitada de San Judas Tadeo es una de las pocas cosas que quedan dentro del rancho San Carlos de la familia Porras de Villa Ahumada. La
Una figura decapitada de San Judas Tadeo es una de las pocas cosas que quedan dentro del rancho San Carlos de la familia Porras de Villa Ahumada. La familia huyó del pueblo después de que mataron a dos de sus familiares. Ahora busca asilo político en Estados Unidos. (Jesús Alcázar/Somos Frontera)

VILLA AHUMADA -- De tenerlo todo, la familia Porras se quedó sin nada en menos de 72 horas.

Hace tres semanas Rodolfo Porras, un comerciante, figura política local y el patriarca de la familia, fue ejecutado por atacantes desconocidos. El siguiente martes, un día después de su funeral, su hijo Jaime Porras, fue asesinado mientras arreglaba la tumba de su padre.

Las amenazas de muerte llegaron ese mismo día y, con dos parientes muertos, la familia las tomó en serio. En cuestión de horas, 20 miembros de la familia Porras dejaron su tierra natal y todas sus pertenencias y se encaminaron hacia la frontera. Al poco tiempo, la mayoría de sus negocios y casas fueron vandalizadas y saqueadas. Una casa fue quemada y no quedó nada.

Ana María González de Porras, madre de Rodolfo Porras y abuela de Jaime Porras -- ambos asesinados -- llora durante una conferencia de prensa el viernes.
Ana María González de Porras, madre de Rodolfo Porras y abuela de Jaime Porras -- ambos asesinados -- llora durante una conferencia de prensa el viernes. La familia Porras huyó de su pueblo natal de Villa Ahumada después de que mataron a sus familiares. Ahora buscan asilo político en Estados Unidos. (Jesús Alcázar/Somos Frontera)

Lo dejamos todo de la noche a la mañana , dijo Jorge Porras, el hermano de Rodolfo y tío de Jaime.

Aún se desconoce porqué los Porras quienes ahora buscan asílo político en Estados Unidos fueron expulsados de su pueblo tan rápida y brutalmente, pero la familia culpa a la corrupción y el crimen organizado que aseguran ha infectado el pueblo detrás de su fachada tranquila.

El domingo 17 de junio, la familia se enteró que Rodolfo había sido asesinado en el poblado cercano de Constitución, donde el comerciante había viajado a un palenque para una pelea de gallos. Recibió disparos en la cabeza, espalda y corazón.

La familia dice que todavía ignora porqué Rodolfo fue asesinado pero las autoridades inicialmente reportaron el crimen como un robo. La familia cree que Rodolfo pudo haber sido asesinado como parte de un intento por extorsionarlo.

Los Porras enterraron a Rodolfo el día siguiente. En la mañana del martes, su hijo Jaime Porras visitó la tumba fresca de su padre para regar las flores. Ahí, fue asesinado por gatilleros desconocidos.

Ahí estaba mi sobrino con dos balas atrás de la cabeza y la manguera en su mano , dijo Jorge.

Jorge dijo que reportó el crimen a oficiales de la policía federal que se encontraban en la cercanía y les pidió su ayuda.

El rancho de la familia Porras fue vandalizado después de que la familia huyó de su pueblo natal de Villa Ahumada. Veinte miembros de la familia buscan
El rancho de la familia Porras fue vandalizado después de que la familia huyó de su pueblo natal de Villa Ahumada. Veinte miembros de la familia buscan asilo político en Estados Unidos después de que dos familiares fueron asesinados. (Jesús Alcázar/Somos Frontera)
Al poco tiempo de hacer la denuncia, las amenazas por teléfono y mensajes de texto comenzaron, diciéndoles que se fueran de Villa Ahumada o todos los Porras morirían uno por uno.

Los oficiales de la policía federal ofrecieron llevarlos a la oficina en Ciudad Juárez de la Procuraduría General de la República, pero les dijeron que tendrían que irse en ese instante.

Veinte miembros de la familia Porras, incluyendo 12 adultos y ocho menores, huyeron del pueblo en cuatro vehículos y dejaron atrás negocios, casas, pertenencias y dinero.

El cuerpo de Jaime quedó sobre la tumba de su padre y eventualmente fue enterrado por un sacerdote del pueblo, dijo Jorge.

La familia durmió por varios días en el piso de una oficina dentro de la PGR.

Una camioneta de la familia Porras fue desmantelada después de que la familia huyó de su pueblo natal de Villa Ahumada. Veinte miembros de la familia
Una camioneta de la familia Porras fue desmantelada después de que la familia huyó de su pueblo natal de Villa Ahumada. Veinte miembros de la familia buscan asilo político en Estados Unidos después de que dos familiares fueron asesinados. (Jesús Alcázar/Somos Frontera)
Héctor Porras, también hermano de Rodolfo, dijo que oficiales de la PGR ofrecieron transferirlos a un albergue dentro de México, pero otros oficiales les recomendaron buscar asilo político en Estados Unidos.

Elementos de la PGR custodiaron la avenida Lincoln cuando los Porras salieron rumbo al Puente Libre para pedir asilo político en Estados Unidos.

Oficiales de la PGR no pudieron ser localizados el viernes después de una conferencia de prensa convocada por el abogado de los Porras.

Los Porras eran dueños de dos ranchos, tres cremerías y varias casas. También tenían una tienda de ropa, un negocio de seguro de autos, una licorería y un centro de lavado de autos. En las semanas después de su salida, cada propiedad de los Porras fue saqueada.

El jueves, uno de sus ranchos se encontraba vacío y vandalizado. Los marcos de las puertas y las ventanas habían sido arrancados de las paredes de concreto. Ya no quedaban muebles adentro, sólo escombros, basura y unas cuantas fotografías arrugadas en el piso. Una cabaña detrás del rancho fue quemada en su totalidad.

Al igual que los Porras, muchos en Villa Ahumada se preguntaban a qué se debió tal agresión.

¿Qué hablaron, dijeron o a quién ofendieron? Nadie dice nada, sólo que ofendieron al narco , dijo René Cazares, propietario de una abarrotería en Villa Ahumada que ha conocido a los Porras toda su vida.

Fachada de pueblo chico

Algunos habitantes de Villa Ahumada aseguraron que es una población tranquila; otros mostraron desconfianza y prefirieron no contestar preguntas.

No te voy a decir que el pueblo es limpio, pero tampoco es para crucificarlo , dijo Cazares.

Villa Ahumada se encuentra a 132 kilómetros al sur de Ciudad Juárez. Los viajeros que transitan entre Juárez y Chihuahua seguido se detienen a comer una quesadilla hecha con el queso asadero por el que Villa Ahumada es famoso.

En el 2009, una confrontación entre el Ejército Mexicano y supuestos narcotraficantes dejaron 21 muertos en el Rancho El Vergel. Varias personas que fueron entrevistadas esta semana hicieron mención de un tiroteo el mismo año que comenzó en la noche, duró hasta la mañana siguiente y dejó a alrededor de una docena de muertos.

Como el punto intermedio entre Ciudad Juárez y Chihuahua, mucha mercancía legítima pasa por Villa Ahumada. Sin embargo, se cree que transportes con droga, dinero y vehículos robados también pasan por ahí. Algunos medios locales han reportado sobre la existencia de brechas que conectan a Villa Ahumada con otros poblados del Valle de Juárez para evitar los retenes de la aduana y del ejército.

El secretario de ayuntamiento de Villa Ahumada Manuel Martínez aseguró que el pueblo no tiene un problema de narcotráfico y describió los incidentes violentos como pocos. Sin embargo, han afectado la imagen y las actividades comerciales del pueblo, las cuales han disminuido en los últimos tres años.

Villa Ahumada, un poblado de alrededor de 10,000 habitantes, sólo tiene 14 policías municipales, dijo el coordinador de seguridad pública Mario de Santiago. Cinco más están bajo entrenamiento.

Los oficiales de Villa Ahumada también carecen de armamento porque su licencia colectiva para portar armas fue revocada y sus armas fueron confiscadas por el ejército porque, dijo De Santiago, entiendo que eran obsoletas . De cierta manera, las cosas eran mejor de esta manera, dijo.

Al encontrarse los elmentos sin armas, le da tranquilidad a la población , dijo. Y a lo mejor estarían en desventaja ante la delincuencia .

Según reportes de los medios locales, el comandante de la policía Adrián Barrón fue arrestado en el 2008 por soldados por supuestos vínculos con el narcotráfico. Su sucesor fue asesinado en una confrontación entre policías y hombres armados ese mismo año.

Los Porras dicen que la mayoría de las personas en Villa Ahumada no hablan del narcotráfico por miedo.

La familia asegura que narcotraficantes con La Línea, el brazo armado del cartel de Juárez, operan negocios de llantas usadas, licor, cigarros y venta ilegal de gasolina. Los traficantes también fungen funciones del orden público en ocasiones, como separar peleas, dijeron.

Para robar algo necesitas el permiso de La Línea. Si no te matan. Los narcotraficantes impusieron la pena de muerte para los ladrones de hasta 100, 200 pesos , dijo Héctor.

Vínculos politicos

El abogado Carlos Spector dijo que los Porras eran la familia más numerosa que ha huído de México recientemente. También aseguró que los vínculos políticos de los Porras tienen mucho que ver con el caso.

Los Porras, afiliados con el Partido Acción Nacional, dijeron que han sufrido de varias intimidaciones por parte de miembros del Partido Revolucionario Institucional, que predomina en Villa Ahumada. Sin embargo, los Porras aseguraron que los problemas han aumentado porque el narcotráfico ha penetrado en el gobierno local.

Nos pueden atacar porque no estamos con ellos , dijo Héctor.

Dado que la familia pidió asilo político en un puerto de entrada en vez de haberlo hecho después de entrar al país legalmente los Porras tendrán que esperar cuatro años para su primera audiencia ante un juez de migración.

Pero a pesar de la falta de certeza en cuanto a su estatus en el país y su futuro, los Porras salieron de Villa Ahumada sin pensar dos veces y no planean regresar.

No regresaremos , dijo Jorge. Pregúntenos mejor si queremos que nos maten .

Alejandro Martínez Cabrera puede ser localizado en a.martinez@elpasotimes.com; 546-6129. Sígalo en Twitter @AlejandroEPT.