Segunda de tres partes
A unos cuantos días de la elección presidencial en México, cuando los cuatro candidatos preparaban sus cierres de campaña, un puñado de sangrientos incidentes pareció enviar un mensaje claro de cuál será el principal reto que enfrente el nuevo presidente de México.
El 23 de junio, un autobús con 14 cuerpos mutilados en su interior, fue abandonado en Ciudad Mante, en estado de Tamaulipas; ese mismo día, en Michoacán, otros siete cuerpos desmembrados fueron dejados dentro de un auto. Dos días antes, en Saltillo, Coahuila, una balacera en un vecindario popular dejó nueve muertos y varios heridos.
La violencia ha alcanzado proporciones epidémicas en algunas áreas del país y de acuerdo con analistas políticos, quien gane la presidencia en la elección del 1 de Julio deberá definir inmediatamente qué clase de estrategia implementará para combatir el crimen organizado.
"La violencia es el tema urgente, el tema número uno a resolver", dijo Eduardo Guerrero Gutiérrez, analista político de LANTIA Consultores, una firma especializada en análisis de temas de seguridad y políticas públicas. "Si no se reduce la violencia no se puede empezar a trabajar con seriedad en combatir otro tipo de crimenes".
El nuevo presidente de México, recibirá un país profundamente lastimado por seis años de guerra contra el crimen organizado y por la lucha interna de los carteles. De acuerdo con estimados de la Procuraduría General de la República, 45 mil 515 personas murieron entre 2006 y 2011 como resultado del ese conflicto. Además de ello, la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha documentado los casos de más de 5 mil 397 desapariciones forzadas desde el inicio de la administración del presidente Felipe Calderón.
De acuerdo a Guerrero, el número de organizaciones de tráfico de droga que operan en México, pasó de seis a 16 en ese mismo lapso. Esto como resultado de una estrategia que al privilegiar la captura de capos, ha provocado la fragmentación de carteles y la dispersión e incremento de la violencia a niveles regionales y locales.
Actualmente, México tiene 10 focos de violencia focalizados en las ciudades de Juárez, Chihuahua, Saltillo, Torreón, Monterrey, Veracruz, Guadalajara, Culiacán, Mazatlán y Acapulco. En estas ciudades, indicó Guerrero, los niveles de violencia asesinatos, secuestros, extorsiones, etcétera- están fuera de control independientemente de las acciones que el gobierno haya tomado para frenarlos.
La pregunta que la mayoría de los analistas se hacen ahora, es si el nuevo presidente continuará con la actual estrategia o si hará cambios sustanciales a ésta.
Yo creo que habrá continuidad", dijo Eric Olson, analista politico del Instituto Mexico del Woodrow Wilson Center en Washington. "Todos los candidatos han dicho, con diferentes matices, diferentes ideas o propuestas, que continuarán combatiendo el crimen organizado."
Josefina Vazquez Mota, candidata del Partido Acción Nacional, ha dicho que regresará al ejército a los cuarteles, cuando Mexico tenga una policía nacional confiable. Ella ha prometido que endurecerá las penas contra narcotraficantes, que combatirá el lavado de dinero e impulsará acciones para reconstruir el tejido social. También ha resaltado la necesidad de fortalecer las instituciones de impartición de justicia.
Andrés Manuel López Obrador, el candidato de izquierda del Moviemiento Progresista PRD-PT, enfatiza la idea de luchar contra el crimen organizado con políticas de orden social que promuevan el empleo y la educación. El ha dicho que tener el Ejército en las calles luchando contra el narcotráfico ha sido un error, porque esa tarea le corresponde a la policía. El promueve la idea de crear una nueva policía nacional que respete los derechos humanos y que este a prueba de corrupción.
Enrique Peña Nieto, el candidato del Partido Revolucionario Institucional, (PRI) ha dicho que su prioridad será reducir los niveles de violencia incrementando la presencia militar y policiaca al mismo tiempo que fortalece las instituciones de justicia.
Muchos analistas y ciudadanos se preguntan si Peña Nieto, quien encabeza las preferencias electorales según las más recientes encuestas, tendrá verdaderamente un compromiso para combatir el crimen organizado o si negociará con los carteles para pacificar al país.
"Yo puedo decir que Peña Nieto, su equipo, la gente del PRI ha estado respondiendo a estas dudas. A lo mejor exagero, pero casi a diario tiene una presencia continua hablando con los congresistas, con los representantes del gobierno (de EU) contestando sus preguntas, sus dudas", dijo Olson. "Creo que la gente del Departamento de Estados que maneja la relación con México tiene la certeza de que si podrá trabajar con Peña Nieto. Hay confianza en que la colaboración va a continuar".
Sin embargo, algunos congresistas como el Republicano de Wisconsin, James Sensenbrenner han expresado su preocupación sobre un possible regreso a las viejas políticas del PRI de cerrar los ojos al problema del narco si Peña Nieto llega al poder.
Peña Nieto, quien representa al partido que gobernó a México a lo largo de siete décadas, ha respondido a estas críticas diciendo que quiere detener la violencia porque ha lastimado mucho a la sociedad mexicana. Ha dicho también que la actual estrategia de combate al crimen organizado ha funcionado bien, pero que hará algunos ajustes para hacerla más eficaz.
Hace apenas unos días, el candidato del PRI, anunció que si resulta electo,nombrará como su asesor en temas de seguridad nacional a Oscar Naranjo, el ex jefe de la policía colombiana. De acuerdo a reportes periodísticos, Naranjo es el hombre que articuló la estrategia para derrotar a los carteles de Medellín y Cali en la década de los noventa.
Un sondeo reciente del Pew Research Center, mostró que ocho de cada 10 mexicanos apoyan el involucramiento del ejército en el combate a los carteles. Sin embargo, los encuestados mostraron poca confianza en que el gobierno esta ganando la guerra contra las drogas.
Cuando se le preguntó a los entrevistados que partido politico haría un mejor trabajo combatiendo al crimen organizado y a los carteles de droga, 28 por ciento dijo que el PAN, 25 por ciento mencionó al PRI y 13 por ciento al PRD. Un 23 por ciento dijo que ninguno de los partidos es particularmente capaz de lidiar con este asunto.
"Ninguno de los candidatos ha dado información precisa de cómo lidiarán con el crimen organizado", dijo Guerrero. "Y no lo han hecho porque es muy riesgoso hacerlo, cuando la mitad de la gente apoya la estrategia de Calderón. En este momento nadie quiere perder votos".
Sin embargo, cuando llegue el momento, cualquiera que sea electo tendrá que enfrentar el problema. "No necesitamos solo un general colombiano, necesitamos la colaboración de las instituciones americanas para implementar acciones para apoyar a los jóvnees, necesitamos la experiencia italiana para desarticular mafias y la experiencia de Brasil de trabajo en favelas. Necesitamos ayuda para entender el fenómeno integralmente y atacarlo", dijo Guerrero.
Atención a víctimas
La guerra contra el crimen organizado y el incremento de violencia en México ha dejado una estela de muerte y dolor en muchas familias mexicanas.
Solo en el estado de Coahuila, la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos, ha documentado los casos de 257 personas que desaparecieron de un día para otro sin dejar huella, aparentemente secuestradas o reclutadas por el crimen organizado. Coahuila, Nuevo Leon y Tamaulipas son los estados con el mayor número de desaparecidos en el país.
"Estamos muy preocupados por la ausencia de propuestas por parte de los candidatos presidenciales en relación a la situación de los derechos humanos en México", dijo Agnieszka Raczynska, directora ejecutiva de Todos los Derechos para Todos y Todas, una coalición nacional de 71 organizaciones de derechos humanos. "Ninguno de los candidatos ha compartido su diagnóstico sobre la violencia y el crimen organizado. No hemos escuchado una propuesta real en como lidiar con esta situación".
Para Racyznska, no solo es preocupante la situación de los derechos humanos. "Esta también el asunto de la impunidad y la corrupción". "Creo que el reto mayor para empezar a resolver este problema tiene que ver con fortalecer el sistema judicial de manera que las víctimas puedan tener acceso a la justicia", dijo Racyznska. "El principal tema en este país es la impunidad y cualquiera que gane la presidencia no tendrá una tarea fácil".
Lourdes Cárdenas puede ser contactada en lcardenas@elpasotimes.com 915 546-6249

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