Elvira Gonzalez, madre de Perla Ivonne Gonzalez, habla en su casa sobre su busqueda de dos años y medio por encontrar a su hija, quien desaparecio en julio
Elvira Gonzalez, madre de Perla Ivonne Gonzalez, habla en su casa sobre su busqueda de dos años y medio por encontrar a su hija, quien desaparecio en julio de 2009 y cuyos restos fueron encontrados e identificados este año en un lote desertico del Valle de Juarez. (Jesus Alcazar / SomosFrontera)
JUAREZ .- No hubo un solo día en los últimos dos años y medio que Elvira González no le pidiera a Dios encontrar con vida a su hija Perla Ivonne Aguilar. Pero ahora, solo pide resignación para seguir adelante.

Los restos mortales de Perla Ivonne fueron encontrados a principios de este año junto con los de otras 11 jóvenes mujeres en el Valle de Juárez en lo que parece ser el más reciente y grande cementerio clandestino de mujeres en la región.

Hace dos semanas, González recibió los restos de su hija, quien desapareció el 21 de julio de 2009 a la edad de 15 años. Ella fue enterrada junto con los animales de peluche que le gustaba coleccionar.

"Hay madres que están consumiéndose, están enfermas y muriendo por este dolor que vivimos y continuamos viviendo", dijo González. "Primero, la perdimos y ahora que la hemos encontrado es otro dolor. Ahora estamos de luto. Ya no tenemos la ilusión de encontrarla viva".

La desaparición y misteriosa muerte de mujeres ha perseguido a Juárez por más de dos décadas, pero activistas y analistas dicen que en años recientes el problema desapareció de la mente de muchos porque no se había descubierto un cementerio clandestino tan grande desde el 2000.

Sin embargo, dicen, el descubrimiento reciente en el Valle de Juárez sugiere que los asesinatos de mujeres han continuado detrás de la generalizada violencia de los últimos cuatro años.

Durante varios rastreos llevados a cabo entre enero y febrero de este año, las autoridades estatales encontraron un total de 12 esqueletos y cuatro restos de esqueletos a lo largo de un área de entre 18 y 24 millas en el arroyo Navajo en la Sierra de San Agustín. El área, en el Valle de Juárez, está cerca de Praxedis G. Guerrero y del otro lado del área Tornillo-Fort Hancock.

Hasta ahora las autoridades han identificado ocho mujeres, muchas de las cuales se perdieron entre 2009 y 2011. Los restos de otras tres están en proceso de ser identificadas una vez que sus muestras genéticas se comparen con las muestras que se tienen en un banco de datos genéticos de los padres de mujeres desaparecidas.

Elvira Gonzalez, madre de Perla Ivonne González sostiene una pancarta con la imagen de su hija, cuyos restos fueron encontrados en un lote desértico en el
Elvira Gonzalez, madre de Perla Ivonne González sostiene una pancarta con la imagen de su hija, cuyos restos fueron encontrados en un lote desértico en el Valle de Juarez. Perla Ivonne desaparecio en julio de 2009 en el centro de Juarez. (Jesus Alcazar / SomosFrontera)

Las autoridades admiten que hay similtudes entre el cementerio clandestino en la Sierra de San Agustin y otros lugares en donde se han aventado los cuerpos de mujeres en el pasado.

"Estamos conscientes de esas coincidencias y similitudes y estamos investigando", dijo Ernesto Jauregui Venegas, fiscal especial para la investigación de delitos contra mujeres. "No estamos descartando ninguna hipótesis. Estamos trabajando cada una de las líneas de investigación".

El nuevo cementerio clandestino es el más grande encontrado desde 1995, cuando se descubrieron los cuerpos de12 mujeres cerca de la carretera a Casas Grandes y Lote Bravo. Francisca Galvan, una abogada que representa al Comité de Madres de Desaparecidas, dijo que el número de víctimas totales encontradas en esa misma área es de 22, de las cuales 10 fueron encontradas a lo largo de diferentes meses en 2011.

Cecilia Espinosa, activista y miembro de la Mesa de Mujeres dijo que sería aventurado encontrar una correlación entre el descubrimiento de San Agustín y los otros cementerios clandestinos (o terrenos baldíos donde se aventaban los cuerpos de las mujeres) que fueron encontrados en el pasado, pero dijo que si hay similitudes en cuanto a las víctimas, incluyendo su edad, apariencia física, las colonias donde vivían y los lugares donde fueron vistas por última vez. En cualquier caso, agregó, el descubrimiento de este cementerio muestra que los asesinatos de mujeres han continuado en años recientes.

"En 2008 con la implementación del Operativo Coordinado Chihuahua y el aumento de la violencia generalizada, se opaca la violencia contra las mujeres", dijo Espinosa. "Eso no quiere decir que no haya habido violencia contra las mujeres o violencia de género".

Julia Monárrez, investigadora del Colegio de la Frontera Norte, dijo que a los ojos de la comunidad, el problema de las mujeres desaparecidas y asesinadas parecio haber terminado en 2004, cuando organizaciones internacionales dieron a conocer una serie de recomendaciones respecto al manejo de las investigacioens. Además la creación de una comisión federal especial para investigar y abordar el problema de la violencia contra las mujeres pudo haber contribuído a esa percepción.

Oscar Maynez, un criminólogo que fuera jefe del departamento forense en Juárez, dijo que el problema parecía haberse resuelto porque no se habían encontrado otra vez varios cuerpos de mujeres en un mismo lugar. Sin embargo, agregó, este nuevo descubrimiento apunta a lo contrario, e incluso por sus dimensiones parece ser peor que los anteriores.

"Decir que el problema terminó porque no se habían encontrado cuerpos es diferente a decir que no había más mujeres asesinadas", dijo.

Los feminicidios de Juarez

En las últimas dos décadas, Juárez ha sido virtualmente sinónimo de feminicido. Sin embargo en los últimos cuatro años, el número de hombres y mujeres asesinados alcanzó niveles sin precedentes debido a la violencia del narcotráfico.

De acuerdo a cifras de la fiscalía estatal, 9,654 hombres y 802 mujeres fueron asesinados en la región norte del estado entre 2008 y 2011.

De acuerdo a un estudio coordinado por un comité legislativo de la Cámara de Diputados de México y las Naciones Unidas, en 2009 el estado de Chihuahua tuvo el rango más alto de asesinatos de mujeres y hombres en el país.

Ese año, 212 mujeres fueron asesinadas en el estado a una tasa de 12.3 por cada 100 mil mujeres y 3,332 hombres a una tasa de 192.43 por cada 100 mil.

Pero aunque los hombres en Chihuahua han sido asesinados en un número mucho mayorque las mujeres, Monárrez dice que la desaparición y asesinato de jovenes mujeres es un fenómeno claramente definido y único en esta región, por lo que debería ser cuantificado y estudiado de manera separada de los asesinatos de mujeres relacionados con el crimen común o la violencia doméstica.

"En Juárez un grupo de mujeres sufre de un particular tipo de violencia que definí desde hace muchos años, como un feminicidio sexual sistemático, lo cual tiene que ver con desaparición, tortura, violación, mutilación y abandono de sus cuerpos en lotes vacíos o en áreas desérticas de la ciudad. Y también existe el velo de cobertura para aquellos responsables de estos asesinatos", dijo Monárrez.

No hay un número oficial estimado de la cantidad de mujeres que han sido asesinadas de esa manera entre 1993 y hoy, pero organizaciones sociales y académicos han documentado casos de cientos de mujeres muertas en circunstancias similares.

Los casos más resonados han involucrado el hallazgo de cuerpos de mujeres aventados en un lotes baldíos en una sola área. En 1995, los cuerpos de 12 mujeres fueron encontrados en un área cerca de la carretera a Casas Grandes y Lote Bravo; un año después, ocho cuerpos fueron descubiertos en Lomas de Poleo. En 2001, otros ocho cuerpos fueron encontrados en un campo de algodón frente a la asociación local de maquiladoras, mientras que en el 2003 se encontraron los restos de otras seis mujeres en el área de Cristo Negro. La investigación de los recientes asesinatos ha sido absorbida por la nueva unidad de investigación de delitos contra las mujeres, pero muchos permanecen escépticos sobre la eficiencia de las autoridades.

Monárrez y otros han criticado a los funcionarios estatales por dar a conocer poco a poco la información sobre el descubrimiento, identificación y entrega de los restos a los familiares de muchas mujeres, como en el caso de las 10 mujeres encontradas en diferentes momentos el año pasado. Y aunque los activistas dicen que los funcionarios de la nueva fiscalía son más accesibles, resaltan también que las investigaciones de sus predecesores no han arrojado hasta ahora resultados convicentes. Muchos han cuestionado el arresto de personas acusadas de los crímenes y los consideran chivos expiatorios.

Monárrez agrego que las autoridades no han cumplido aún con importantes porciones de la sentencia impuesta por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2009 en relación al juicio del Campo Algodonero. En ella, el gobierno mexicano fue encontrado culpable de no proteger la vida de tres jóvenes mujeres que fueron asesinadas y sus cuerpos abandonados en un campo de algodón. Los familiares de las otras cinco mujeres encontradas en esa misma área no se sumaron al juicio. La sentencia también señala que el gobierno no ha cumplido con su obligación de investigar y resolver los crímenes.

El gobierno mexicano ha tratado de dar algunos pasos en el cumplimiento de la sentencia, como reconocer su responsabilidad en la violación de los derechos humanos delas tres víctimas y en revisar los protocolos de investigación y forenses en los crímenes de género. Sin embargo, Monárrez dice que el gobierno ha fallado en encontrar a los responsables por los asesinatos del campo algodonero.

"No ha habido una investigación seria", dice. "Hasta ahora no sabemos quien mató a cientos de jóvenes mujeres. Las madres que han estado buscando activamente a sus hijas solo reciben sus cuerpos al final".

Para Maynez, quien renunció a su puesto como forense estatal por su desacuerdo con el manejo del caso algodonero, es posible todavíoa encontrar justicia para las víctimas.

"El modus operandi en los casos de San Agustin recuerda otros casos previos", dijo. "Ahora tenemos uncaso relativamente fresco. Lo que las autoridades necesitan hacer es empezar una investigación metódica y profunda... Al resolver este caso, podrían resolver los pasados porque la probablidad de que este caso este relacionado con otros cementerios clandestinos de mujeres es alta".

Pero González, quien es todavía incapaz de ir a la recámara de Perla Ivonne y aún no puede ver sus fotos, dice que ya no cree que se hará justicia en el caso de su hija.

"Nosotros ya hemos pedido por justicia en la tiera, pero si tu la pides, no la recibes", dijo entre lágrimas. "Dios hará justicia. El les hará pagar por lo que le hicieron a mi hija. Tomará tiempo, pero Él no olvida".

Alejandro Martínez-Cabrera puede ser contactado en a.martinez@elpasotimes.com; 546-6129

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