Eduardo Sanchez, de 54 años, se dedica a la elaboracion de mascaras delucha libre. Las hace a la medida y al gusto del luchador y ha colocado varias en
Eduardo Sanchez, de 54 años, se dedica a la elaboracion de mascaras delucha libre. Las hace a la medida y al gusto del luchador y ha colocado varias en distintas partes del mundo como Alemania, Uruguay e Islas Canarias, entre otros. (Jesus Alcazar / SomosFrontera)
CIUDAD JUAREZ.- Eduardo Sánchez Blanco descubrió su pasión por la lucha libre una tarde de 1974 en su natal Santa Bárbara, Chihuahua.

En ese poblado minero, Lalo, como cariñosamente le llaman, tuvo la oportunidad de ver a distancia al máximo ídolo de la lucha libre mexicana, "El Santo".

La experiencia lo marcó para siempre.

A más de treinta años de ese fortuito pero importante encuentro, Lalo, ha logrado plasmar su afición y pasión por la lucha libre en la elaboración de las máscaras propias de este deporte.

"Ver el color de la máscara de 'El Santo', la energía que irradiaba, todo el misticismo en torno a este personaje, me llevó a aficionarme a este deporte y a admirar la importancia de una la máscara y los aditamentos en cada luchador", comentó Sánchez.

Hoy en día, en su taller artesanal en Ciudad Juárez, Sánchez Blanco confecciona alrededor de 20 máscaras al día, algunas de ellas serán usadas por luchadores profesionales mientras que otras se destinarán para su venta.

La clientela de Sánchez se conforma por luchadores y aficionados de ambos lados de la frontera

Con casi veinte años de experiencia en la confección de máscaras, Sánchez conoce desde sus inicios el proceso para crear el producto que a la postre dará la identidad a un luchador.

"Empecé de ayudante de un 'mascarero' y aprendí el oficio, no fue fácil, ni siquiera sabía coser", señaló Sánchez.

Su experiencia en el diseño gráfico ha facilitado en parte el desarrollo de su actividad.


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"Hay algunos luchadores o aficionados que llegan ya con una idea en papel, otros requieren que se les oriente en colores y diseño, mi trabajo es crear una identidad acorde al tipo de luchador o máscara que se desea".

Aunque las máscaras confeccionadas por Sánchez son un producto cien por ciento artesanal, para su elaboración se requiere realizar los cálculos adecuados para colocar en el ángulo correcto los ojos de la máscara, la simetría de los detalles y evitar en lo posible que la capucha se convierta en una confusión visual.

(Jesus Alcazar / SomosFrontera)

"Hay unas máscaras más difíciles de elaborar que otras, pero la de los luchadores orientales son especialmente rebuscadas y enfocadas en los detalles", señaló Sánchez. "Ahora están de moda los diseños 'tribales' muy vistosos pero laboriosos".

Entre los luchadores que han utilizado las creaciones de Sánchez, se encuentran los estelares Takeda, Samurai, Black Fish (hijo del legendario luchador Fishman) entre otros más.

"Trabajo mucho también con los jóvenes que están iniciando sus carreras en las arenas de barrio, con ellos desarrollamos un concepto para su identidad", señaló Sánchez.

(Jesus Alcazar / SomosFrontera)

De acuerdo a Ernesto Pérez, mejor conocido en el ambiente luchístico como 'El Samurai', un luchador profesional originario de Durango y con 35 años de experiencia en los cuadriláteros, la máscara en su concepto y elaboración juegan una parte muy importante no sólo en el atuendo de los luchadores, sino hasta en el rumbo que puede tomar la carrera profesional.

"Para un luchador profesional la máscara llega a convertirse en más que una parte de su equipo de trabajo, con ella, te conviertes en el súper héroe que siempre quisiste ser, aprendes a quererla y te adentras en el personaje", comentó Pérez.

"A veces ni te das cuenta que la traes puesta".

"El Samurai" dijo haber luchado como enmascarado por 10 años hasta que fue despojado de su 'tapa' por el luchador juarense radicado en El Paso "Flama Roja".

Eduardo Sanchez, de 54 años, se dedica a la elaboracion de mascaras delucha libre. Las hace a la medida y al gusto del luchador y ha colocado varias en
Eduardo Sanchez, de 54 años, se dedica a la elaboracion de mascaras delucha libre. Las hace a la medida y al gusto del luchador y ha colocado varias en distintas partes del mundo como Alemania, Uruguay e Islas Canarias, entre otros. (Jesus Alcazar / SomosFrontera)

"Duele, duele perder la máscara; hubiera preferido la cabellera", dijo Pérez.

El luchador profesional comentó que las máscaras confeccionadas por Sánchez son de muy buena calidad y a la vista salta el cuidado que se pone en cada creación.

"Yo también elaboro máscaras, pero a veces recurro a Lalo en las que son más elaboradas, como la de Spiderman, que utilizo para amenizar fiestas infantiles", comentó Pérez.

Aunque la demanda de máscaras se ha visto afectada por la situación económica, Sánchez comentó que planea continuar con esta actividad.

"El tener máscaras se convierte en una adicción; compras la primera y luego estas listo para comprar la otra . Tengo clientes que en los últimos dos años me han ordenado en promedio una máscara por quincena", dijo Sánchez.

Las máscaras tienen un costo que va desde los diez dólares para los niños, hasta los cien en las más elaboradas para adultos.

Actualmente Sánchez se dedica enteramente a la confección de máscaras.

"Estoy en esto no sé si por terquedad o persistencia", comentó.

Juan Antonio Rodríguez puede ser localizado en jrodriguez@elpasotimes.com; 915-546-61-34