Nota del editor: Esta historia es parte de una serie dedicada al escándalo de corrupción que se reveló en El Paso tras las acusaciones y arrestos de Cirilo "Chilo" Madrid y Ruben "Sonny García". Ambos fueron acusados de defraudar al condado con un contrato destinado a ayudar a niños con problemas de salud mental. Esas acusaciones abrieron la puerta para revelar otros contratos gubernamentales que ellos obtuvieron aparentemente usando sus influencias políticas.

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EL PASO - Un líder del consejo administrativo del distrito escolar de Ysleta aprobó un programa dirigido a ayudar a los estudiantes y éste era administrado por un paseño quien actualmente enfrenta cargos por corrupción y quien contaba con influencias políticas.

El programa, conocido por las siglas PADRES y que fue aprobado por la entonces presidenta de dicho consejo estudiantil Marty Reyes, le costó al distrito 170 mil dólares sin embargo éste no cumplió con su cometido.

Reyes es la cuñada del congresista Silvestre Reyes y esposa del hermano y director de campaña de éste, Jesús “Chuy” Reyes.


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El contrato y cómo fue otorgado a Aliviane Inc. demuestra la influencia que su ex director, Cirilo “Chilo” Madrid, ejerció para obtener millones de dólares por parte de contratos gubernamentales en El Paso.

Madrid, quien fue acusado en diciembre por once cargos federales, encabezó varias compañías que fueron objeto de investigaciones por parte del FBI.

Tres integrantes del consejo administrativo del distrito escolar de Ysleta criticaron el programa estudiantil y la manera como el contrato se otorgó la primera vez, aparentemente infringiendo las leyes estatales de competir para adquirirlo.

Después de recibir una denuncia, el Departamento de Educación de Estados Unidos se encuentra investigando cómo se otorgó dicho contrato y cómo se emplearon los fondos federales. “Todo lo que podemos afirmar es que recibimos la denuncia por parte de la Oficina General de Responsabilidad Financiera y ya estamos investigando”, señaló Catherine Grant integrante de dicha dependencia a través de un correo electrónico. “En este momento no estamos ni afirmando ni negando una investigación al respecto”.

En el 2009, Marty Reyes argumentó que el distrito debía pagar por un nuevo programa para recuperar a los estudiantes que habían abandonado sus estudios. Sin embargo después de 18 meses, autoridades de Aliviane no pudieron demostrar que habían realizado el trabajo de evaluación que su contrato requería y tanto los maestros del distrito como los administradores encontraron que dicho programa no estaba dando resultado.

Aliviane y el distrito escolar de Ysleta fijaron objetivos muy ambiciosos en sus contratos tales como reducir a la mitad el absentismo de los alumnos participantes y aumentar los resultados estandarizados de los exámenes en un diez por ciento. “Yo no creo que hayan cumplido con todas sus metas”, indicó el superintendente Michael Zolkoski.

El distrito escolar no cuenta con la información necesaria para determinar si el programa cumplió las expectativas. Aliviane prometió que pagaría a S. Fernando Rodríguez, ex director del Programa de Justicia Criminal de UTEP, 10 mil dólares al año por fungir como su evaluador.

El 12 de junio del 2010, después de los primeros seis meses de haberse creado dicho programa, todo lo que la agencia Aliviane pudo afirmar fue que los alumnos participantes reportaron ellos mismos haber mejorado su asistencia y sus calificaciones, según documentos obtenidos bajo la Ley de Información Pública de Texas. 

Al año siguiente cuando se renovó el contrato, los reportes mensuales señalaron que el éxito del programa se determinaría al término del año escolar. Hasta hoy, el distrito escolar no ha presentado tal reporte para el ciclo escolar que terminó el pasado mes de junio.

Nexos

El contrato con Aliviane es una de las varias conexiones entre esta agencia y el congresista Reyes, quien no ha sido acusado de haber cometido algún ilícito, en los últimos acontecimientos dentro del escándalo de corrupción pública en El Paso.

Chuy Reyes fue miembro del consejo administrativo de Aliviane. En otro asunto relacionado con Aliviane y el congresista Reyes, un ex integrante del equipo de éste, Guillermo Valenzuela, ocupó el puesto que dejó vacante en esta agencia Chuy Reyes y después dejó de trabajar para el congresista en el 2009 para trabajar tiempo completo en Aliviane. En ese entonces, el congresista ayudó a que Aliviane obtuviera 250 mil dólares por parte del congreso.

Silvestre Reyes alabó durante un discurso en la Cámara de Representantes a dicha organización. Madrid contribuyó económicamente por varios años a las campañas políticas de Demócratas y Republicanos, incluyendo las de George W. Bush y Rick Perry. Sin embargo, con quien se mostró más espléndido fue con Silvestre Reyes quien recibió seis mil 800 dólares de los once mil 800 que éste ha proporcionado a los candidatos para ocupar puestos federales desde el 2003, según información proporcionada por la Comisión Federal Electoral.

 El congresista Reyes manifestó desconocer cualquier acto de corrupción cometido por Madrid o Aliviane y pidió al FBI investigarlos después de que El Paso Times reportó que Madrid obtuvo un doctorado por parte de una institución no acreditada y que admitió ante un juez haber plagiado parte de un reporte.

En una entrevista reciente, Marty Reyes manifestó haber encabezado la iniciativa para que se utilizaran fondos federales con el fin de contratar los servicoos de Aliviane en Ysleta High School, sin embargo indicó que esto no tenía nada que ver con la relación de su esposo o de su cuñado con esta agencia. “Aliviane ya había colaborado con nosotros y por eso les pedí que nos ayudaran de nuevo”.

Madrid dirigió Aliviane hasta el pasado mes de enero y actualmente está siendo acusado de haber cometido varios sobornos con el fin de obtener un contrato de 600 mil dólares por parte del condado para ayudar a niños con retraso mental, sin embargo nunca ofreció tales servicios.

En el 2010, Madrid testificó bajo juramento que como parte de dicho contrato recibió 100 mil dólares para elaborar un reporte de 20 páginas algunas de las cuales plagió del Internet. El contrato del condado que benefició a Madrid fue otorgado a LGK Enterprises Inc. empresa cuyo propietario es Rubén “Sonny” García, quien ha sido acusado junto a Madrid. Rodríguez, quien se suponía evaluaría la labor de Aliviane en el distrito escolar de Ysleta, también fungió como evaluador para el contrato de LGK el cual es objeto de un proceso federal.

Rodríguez también está siendo investigado por el FBI. Otra compañía operada por Madrid y García, New Beginnings of Texas, se encuentra bajo investigación por el FBI por un contrato del 2002 con el Distrito Escolar Independiente de El Paso que al igual que el programa de Aliviane en Ysleta, supuestamente proporcionaría ayuda para prevenir el absentismo escolar. Dicho programa le costó a los contribuyentes 3.2 millones de dólares y tampoco cumplió con su cometido.

Rodríguez alabó dicho programa, sin embargo recibió dinero por parte de la empresa cuyo programa evaluaría. Arturo peralta, administrador de EPISD, indicó que el proyecto no estaba funcionando y después afirmó haber sido degradado por su comentario. El ex integrante del consejo administrativo de EPISD, Sal Mena, agendó este tema en la reunión del consejo para que Madrid pudiera proponer dicho programa.

Mena y Carlos Córdova, otro ex integrante del consejo de EPISD, se declararon culpables del delito de corrupción por haber aceptado sobornos a cambio de su voto. En el 2007, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos criticó otro acuerdo entre Aliviane y el Departamento de Vivienda de El Paso.

Dicha dependencia federal señaló que Jaime Rubinstein, vicepresidente del consejo administrativo, indebidamente otorgó un contrato a Aliviane para un programa de asesoría familiar. Al mismo tiempo que Aliviane recibía el contrato, Rubinstein se convirtió en evaluador para New Beginnings, empresa que pertenece a Madrid.

Marty Reyes indicó que los responsables por el fracaso del programa de Aliviane son los administradores de los planteles del distrito escolar de Ysleta y no la mencionada agencia. “Les tendieron una trampa para que fracasara el programa. No creo que haya sido intencional. Si no recibes apoyo por parte de la administración, entonces no puedes lograr nada”, agregó Marty Reyes.

Marty Schladen puede ser contactado en mschladen@elpasotimes.com

La reportera Zahira Torres contribuyó con esta nota.