CIUDAD JUAREZ Las doce osamentas localizadas en el Valle de Júarez a principios de año pertenecen a mujeres, informaron oficiales con la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, e identificaron a dos más de ellas como jóvenes que desaparecieron en el 2010.

El mismo día, la fiscalía encontró los restos óseos de otros tres individuos en el cercano poblado de El Millón.

La fiscalía identificó a las dos víctimas como Idalí Juaché Laguna, de 19 años, quien desapareció el 24 de febrero del 2010, y Yasmín Taylen Celis Murillo, de 17 años, quien desapareció el 9 de marzo del 2010.

Según el sitio en Internet de la fiscalía, el protocolo Alba, para operativos de búsqueda en casos de desapariciones de alto riesgo, no fue activado en ninguno de los dos casos.

Cecilia Espinosa, integrante de la Red Mesa de Mujeres, organización que trabaja con familiares de jóvenes desaparecidas, dijo que Norma Laguna, madre de Idalí, se encontraba delicada de salud después de la identificación de su hija.

"El impacto de saber una situación así es muy doloroso. Tiene la salud mermada y está recibiendo tratamiento médico", dijo Espinosa.

En operativos de búsqueda llevados a cabo en enero y febrero, autoridades estatales descubrieron doce osamentas en el Valle de San Agustín, junto a Tornillo-Fort Hancock del otro lado de la frontera.

Cuatro de las víctimas fueron previamente identificadas como Jessica Leticia Peña García, de 17 años de edad, Andrea Guerrero Venzor, de 15 años, Lizbeth Avilés García, de 17 años, y Deysi Ramírez Muñoz, de 16 años. Las cuatro jóvenes desaparecieron entre el 2009 y el 2010.

Según un comunicado de la fiscalía, las autoridades estatales también han obtenido el perfil genético de una víctima más pero no coincidió con ninguna de las muestras genéticas de familiares de jóvenes desaparecidas en la base de datos estatal. La información se enviará a la Comisión Nacional de Derechos Humanos para compararla con la base de datos genética de ese organismo.

El comunicado agregó que las autoridades no han logrado obtener los perfiles genéticos de cuatro de los cinco restos que faltan por identificar dado al estado de degradación en que fueron encontrados. Las autoridades no descartaron la posibilidad de que las osamentas sean parte de alguno de los otros restos que encontraron.

El descubrimiento de las osamentas en San Agustín se une a otras fosas de restos de mujeres que han cimentado la reputación de Ciudad Juárez como la capital de los feminicidios. Activistas sospechan que otros asesinatos similares de mujeres han continuado tras la cortina de la violencia generalizada en la ciudad.

En 1995, 12 víctimas fueron encontradas en las inmediacioens de la carretera a Casas Grandes y Lote Bravo; en 1996, nueve cuerpos se encontraron en Lomas de Poleo; en 2001 los restos de ocho mujeres se localizaron en el Campo Algodonero, mientras que en 2003 otras seis osamentas se descubrieron en el Cristo Negro.

Espinosa dijo que la nueva fiscalía especializada en atención a mujeres víctimas del delito por razones de género hasta el momento ha mostrado disponibilidad de compartir información sobre las investigaciones con los familiares de jóvenes desaparecidas.

Sin embargo, agregó que ha faltado una oferta de atención integral a las madres de las víctimas y una estrategia sólida de prevención.

Requerimos y exigimos que no se olviden del tema de la prevención porque siguen desapareciendo jóvenes, sobre todo en la zona del centro , dijo. Sabemos que ahorita hay una aplicación del protocolo alba en todos los casos, y que en algunos de ellos se han localizado, pero siguen habiendo jóvenes que siguen desaparecidas.

También el domingo, autoridades estatales localizaron los restos incompletos de tres individuos en dos fosas clandestinas cerca de un arroyo a tres kilómetros del la carretera Juárez Porvenir, en el poblado de El Millón, al sureste de Ciudad Juárez.

El sexo de las víctimas no ha sido determinado pero una fuente con conocimiento de la investigación dijo que al parecer se trata de dos hombres y una mujer.

También se localizaron en la escena varias prendas de vestir y cinco casquillos. Dos eran calibre 12 mm, dos .38 Súper y uno de arma larga de calibre aún no determinado.

Alejandro Martínez Cabrera puede ser localizado en a.martinez@elpasotimes.com; 546-6129. Sígalo en Twitter @AlejandroEPT.