MIAMI (AP) Tras cinco partidos al timón de los Marlins, el manager Ozzie Guillén regresa a Miami para dar aclaraciones a medida que crece la indignación por los comentarios favorables que hizo sobre Fidel Castro.

Al menos dos funcionarios del gobierno de la ciudad dijeron que Guillén debería perder su empleo, y el presidente del bloque de legisladores del estado de Florida pidió el lunes aplicar "medidas punitivas" en su contra.

En procura de apaciguar la situación, Guillén decidió regresar a Miami tras el partido del lunes en Filadelfia para disculparse el martes en el Marlins Park. Los Filis y los Marlins tienen día libre el martes y reanudarán su serie el miércoles.

El manager venezolano dijo a la revista Time que adora al ex mandatario cubano y que le tiene respeto por durar tanto tiempo en el poder.

Guillén indicó antes del partido del lunes que no ha podido dormir debido a sus declaraciones y su deseo de poder enmendar las cosas.

"Voy a dejar en claro todo lo que sucede", dijo el piloto. "La gente me puede ver y hablar. Ya he hablado con algunas personas. Pero creo que lo correcto es hablar de frente. Pueden verme y hacerme cualquier pregunta que deseen plantear. Pienso que mientras más pronto, mejor. Mejor para el equipo y mejor para mí".

Durante el fin de semana, Guillén se disculpó por el artículo publicado la semana pasada.

"Sé que herí a muchas personas", indicó Guillén.


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"Quiero dejar eso atrás".

Con frecuencia el estilo locuaz y directo del manager suele ser materia de titulares en la prensa, pero sus comentarios sobre Castro se han dado en un momento inoportuno para los Marlins. La semana pasada inauguraron un nuevo estadio en la Pequeña Habana de Miami e intentan tener una base de aficionados con ayuda de la amplia población de cubanos-estadounidenses del sur de la Florida.

Francis Suárez, presidente de la comisión municipal de Miami, dijo que Guillén debería ser despedido.

Foto de archivo: Ozzie Guillen.
Foto de archivo: Ozzie Guillen. (Alex Brandon)

"La admiración del señor Guillén por un dictador que ha destruido las vidas de tantos y que ha violado los derechos humanos básicos de millones es vergonzosa", afirmó Suárez en un comunicado. "En nombre de muchos residentes enojados, exhorto a que se tomen acciones reales y a que el señor Guillén sea apartado (de su puesto)".

Joe Martínez, presidente de la junta de comisionados del condado de Miami-Dade, emitió un comunicado en el que pide la renuncia de Guillén.

"Este desafortunado comentario es un insulto a los ciudadanos de Miami-Dade que han sido víctimas de un tirano en el poder durante más de 50 años", afirmó Martínez.

El senador estatal René García, presidente del bloque de legisladores de la Florida, describió los comentarios de Guillén como espantosos e insultantes. En una carta dirigida al presidente de los Marlins, David Samson, García dijo que espera que el equipo castigue a Guillén.

"Si los Marlins de Miami van a ser respetados en esta comunidad, su organización debe respaldar a la comunidad de exiliados cubano-estadounidenses y ejecutar medidas punitivas expeditas contra el señor Guillén que rectifiquen la situación", escribió García.

Samson y la organización de los Marlins no hicieron comentarios al respecto el lunes. El equipo dio a conocer un comunicado el fin de semana pasado en el que dijo que no hay nada en Castro que merezca respeto, pero el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, dijo que el comunicado era insuficiente.

"Durante demasiado tiempo, la organización de los Marlins ha sido fuente de controversias en nuestra comunidad", afirmó Giménez, "y ahora los reto a que tomen medidas decisivas para unir de nuevo a esta comunidad".

Guillén dijo que su conferencia de prensa estaría abierta para "todos aquellos que deseen acudir".

Copyright 2012 The Associated Press.