David Valencia durante su juicio el 22 de febrero en San Diego. Valencia y Jose Olivera Beritan son acusados de lam uerte de dos hombres cuyos cuerpos
David Valencia durante su juicio el 22 de febrero en San Diego. Valencia y Jose Olivera Beritan son acusados de lam uerte de dos hombres cuyos cuerpos fueron disueltos en ácido en una casa de San Diego. (AP Photo/U-T San Diego, John Gastaldo, Pool)
SAN DIEGO (AP) Dos miembros de una banda de narcotráfico mexicana disolvieron los cadáveres de sus víctimas en tinas de ácido, en un horripilante despliegue de las tácticas del cártel en suelo estadounidense, dijo el miércoles un fiscal a los miembros del jurado.

Los acusados mantuvieron durante semanas a dos víctimas secuestradas en la habitación de una casa en un barrio de ingreso medio de San Diego mientras se negociaba el pago por su liberación, señaló Mark Amador, un fiscal del condado de San Diego.

Las víctimas fueron arrastradas por las escaleras de la casa hacia la planta baja y asesinadas antes de que sus cadáveres fueran colocados en barriles de 210 litros (55 galones) de líquidos calentados por tanques de gas propano, agregó Amador.

La técnica de disolver cadáveres es común entre cárteles mexicanos de narcotráfico que se encuentran en guerra, pero es extremadamente inusual en territorio de Estados Unidos.

José Olivera Beritan y David Valencia están acusados de ambos asesinatos y de secuestro, mientras que Beritan está acusado de un tercer homicidio. Se trata de los primeros acusados que van a juicio entre 17 personas a quienes se abrió proceso en 2009 en lo que las autoridades calificaron como una campaña de exportación de violencia utilizada por bandas mexicanas de narcotráfico en Estados Unidos.

Beritan está acusado además de un intento de secuestro en enero de 2007. Las autoridades dijeron que la víctima fue secuestrada en un suburbio de San Diego por asaltantes vestidos con uniformes de policía, pero logró escapar. Se espera que la víctima declare en juicio.

"Noticias perturbadoras, acontecimientos horripilantes, imágenes gráficas, actos perversos motivados por avaricia y venganza", enfatizó Amador.

Los fiscales señalaron que los acusados pertenecían a "Los Palillos", un grupo que se separó alrededor de 2002 del Cártel de los Arellano Félix, con base en Tijuana, México, y se mudó al área de San Diego.