Reies Lopez Tijerina
Reies Lopez Tijerina (Archivo El Paso Times)
EL PASO.- Reies López Tijerina parece más un respetado abuelito que el radical activista cuya implacable lucha en la década de los 60 atrajo la atención nacional sobre los asuntos de los derechos de las tierras en Nuevo Mexico y el Suroeste.

"Aunque algunos me creen muerto, aún me emociona el espíritu de la causa".

Tijerina es a menudo descrito como uno de los más importantes líderes en la batalla por los derechos civiles de los méxicoamericanos.

Se le identifica como un guerrero en el movimiento chicano junto con César Chávez, el campesino organizador de la lucha en California, con el activista chicano en Colorado Rodolfo "Corky" González y con uno de los fundadores del Partido La Raza Unida en Texas, José Ángel Gutiérrez.

A sus 85 años, Tijerina reside en estrecho cuarto de vecindad en el centro de El Paso, rodeado de libros, biblias, recortes de periódicos, pinturas y fotografías, recuerdos de su turbulenta vida como luchador social en las décadas de los 60 y 70.

"Estoy feliz y orgulloso de que Dios me haya permitido vivir 85 años. Nadie puede borrar mi historia".

Tijerina, nativo de Texas, es el único activista importante quien purgó una sentencia carcelaria como resultado de su labor. Ahora necesita oxígeno y medicamento para la angina de pecho que padece y reconoce que, algunas veces, su mente divaga. Recuerda también que una vez estuvo a punto de morir durante los cinco años que ha vivido en El Paso.

Todavía habla con las manos como en su época de predicador evangélico.


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En 1963, Tijerina fundó La Alianza Federal de Mercedes, una organización establecida con el fin de reclamar los subsidios de tierras españolas y mexicanas ocupadas por indígenas y mexicanos en el suroeste antes de la Guerra entre Estados Unidos y México. El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado después de la derrota de México, garantizó que los ciudadanos mexicanos podrían conservar estas tierras. La Alianza argumentó que el gobierno estadounidense despojó a los hispanos de millones de acres de terrenos.

Reies Tijerina, activista por los derechos de los mexicoamericanos, en su casa de El Paso.
Reies Tijerina, activista por los derechos de los mexicoamericanos, en su casa de El Paso. (Rudy Gutierrez)

Tijerina recientemente hizo una inusual aparición en un evento llevado a cabo en Santa Fe para conmemorar el aniversario número 164 de la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo.

En Nuevo Mexico, a Tijerina quizá se le conoce más por encabezar un asalto armado el 5 de junio de 1967 en la Corte del Condado de Rio Arriba en Tierra Amarilla. Durante este incidente resultaron heridos un agente policíaco y un carcelero.

Tijerina manifestó que ha sido invitado a Tierra Amarilla a una ceremonia para conmemorar este verano el 45 aniversario del asalto a la Corte. El organizador del evento es un abogado ex integrante de La Alianza.

Eulogio Salazar, el custodio quien resultó herido, fue asesinado en 1968 días antes de testificar si había sido Tijerina el que le disparó.

Éste último ha argumentado durante años que este asesinato fue un movimiento orquestado políicamente para empañar su reputación y la de La Alianza.

Tijerina aún pregunta, "¿Cómo pude haber matado a mi amigo quien dio de comer a mis hijos mientras yo padecía hambre?"

José Ángel Gutiérrez, un abogado de Dallas y uno de los fundadores del Partido de Texas La Raza Unida, tradujo las memorias de Tijerina, un manuscrito escrito primero en español y piblicado por Arte Public Press en Houston con el nombre de "Me Dicen el Rey Tigre".

Gutiérrez era un joven chicano en el sur de Texas afiliado a la Organización de Jovenes Méxicoamericanos, MAYO, cuando escuchó hablar de Tijerina por primera vez a través de periódicos clandestinos.

Reies Lopez Tijerina.
Reies Lopez Tijerina. (Archivo El Paso Times)

"Lo que él hizo por mi generación y por el movimiento chicano fue capturar nuestra imaginación sobre nuestras actas de nacimiento. Él nos presentó la idea de que nuestros derechos estaban escritos en esos documentos básicos y de que los tratados eran la ley suprema de las tierras", señaló Gutiérrez a través de una entrevista telefónica.

Varios activistas chicanos acogieron el persistente mensaje de Tijerina de que el gobierno federal y otros descaradamente ignoraban la ley y se apropiaban de tierras por todo el suroeste del país.

"Eso nos proporcionó una patria, la razón por la que robaban la tierra y la causa para tratar de recuperarla", inidcó Gutiérrez.

La fotografía que más se dio a conocer muestra a Tijerina, a Gutiérrez y a "Corky" Gonzáles, tres de las cuatro figuras más importantes del movimiento chicano, alzando sus manos esposadas para enviar un saludo durante la convención nacional del Partido La Raza Unida en 1972 realizada en el Coliseo de El Paso. Esa imagen, en la que el único ausente fue César Chávez, permanence viva en la memoria de los activistas de esa época.

Gutiérrez le atribuye a Tijerina haber tenido el valor de enfrentarse al gobierno estatal y federal con muy pocos recursos en una era en que otros activistas como el afroamericano Malcom X y la Nación Islámica sólamente hablaban sobre atraer la atención del gobierno.

"Por esa razón la Guardia Nacional y el sistema judicial entero estaban en su contra. Tijerina los enfrentó él solo. Eso lo convirtió en un ícono de nuestra historia y ese es el legado que nos dejó".

Gutiérrez lamenta que la prensa y otros continúen asociándolo con la brutal golpiza en contra de Eulogio Salazar.

Con el paso de los años, Tijerina ha alegado que autoridades públicas fueron las responsables de incendiar su casa, de amenazarlo con explotar bombas en contra de él y su familia y de desacreditarlo así como a su causa.

"Todos creían que estaba loco. Eso era lo que se escuchaba y también que era anti-semático. Bueno, a lo mejor sí lo era pero no estaba loco cuando hablaba de todas las acusaciones que se le imputaron y yo tengo prueba de ello".

Gutiérrez indicó que tiene pruebas en donde un hombre identificado como Tim Chapa y quien era agente encubierto de la Policía Estatal de Nuevo Mexico admitió que él y otros fueron los responsables de muchos de los crímenes que supuestamente Tijerina cometió. Gutiérrez presentará un documento con su investigación durante una conferencia en Oregon en la primavera.

Dennis Bixler-Márquez, director de estudios chicanos de la Universidad de Texas en El Paso, describe a Tijerina como uno de los pilares políticos del movimiento chicano.

"Tijerina abordó el tema de los títulos de propiedad de las tierras en Nuevo Mexico. Él luchó por recuperar las tierras que la población mexicana perdió después de la Guerra Méxicoamericana, de una u otra manera, y pagó muy caro por ello".

Bixler-Márquez sugiere que la historia recordará a Tijerina por ayudar a formar el Partido La Raza Unida y por su lucha por recuperar las tierras por parte de aquellos que consideraba los legítimos herederos.

Lorena Oropeza, maestra asociada de historia en la Universidad de California Davis en aquel entonces, escribió un ensayo en donde indica que Tijerina permanence como una figura controversial a 40 años del allanamiento de la corte.

"Mientras algunos residentes de Nuevo Mexico lo consideran un estafador, agitador y matón, otros lo ven como un defensor de su gente y a pesar del violento asalto a la corte, fue un sincero promotor de la paz y la igualdad para todos", escribió Oropeza.

La tercera esposa de éste, Esperanza, ha estado con él desde hace diecinueve años desde que se conocieron en Michoacán.

Tijerina tiene diez hijos con anteriores esposas.

"Él anima a la gente a luchar por sus tierras y todavía lo buscan para pedirle consejo".

Carlos Ortega, profesor de estudios chicanos en UTEP, subrayó que Tijerina fue de los primeros líderes hispanos en tratar de formar coaliciones con activistas afroamericanos.

Tijerina aún recuerda sus pasadas relaciones con líderes afroamericanos como Jessie Jackson y Elijah Mohammed y con la Campaña de los Pobres del reverendo Martin Luther King Jr.

Actualmente, Tijerina lleva una vida sencilla muy ajena a su turbulento pasado.

¿Cuál desea que sea su legado después de todos estos años de defender su honor y su causa y de tantos años de ser despreciado e idolatrado por muchos?se le pregunta.

"La verdad. La humanidad será la que decida lo que merezco o lo que dejé en el pasado", señaló Tijerina.

Ramón Rentería puede ser localizado en rrenteria@elpasotimes.com