(Nacho L. Garcia Jr. / El Paso Times)
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EL PASO.- Aunque al Presidente Felipe Calderón se le culpa de la violencia predominante en este país debido a su guerra en contra de los cárteles de la droga, México tuvo un mayor número de homicidios bajo las administraciones de tres expresidentes, según una investigación y análisis llevados a cabo por El Paso Times.

Los índices de homicidio en el país fueron superiores durante los mandatos de Miguel de la Madrid, 19.22 por cada 100 mil habitantes; Carlos Salinas de Gortari, 18.92 y Ernesto Zedillo, 15.1.

Entre el 2007 y el 2011, el índice de homicidios bajo la presidencia de Calderón fue de 14.53 por cada 100 mil habitantes. La cifra en la administración de Vicente Fox fue de 9.78 por cada 100 mil habitantes.

El Paso Times calculó estos índices durante los primeros cinco años de gobierno de los últimos cinco presidentes. Calderón, quien lleva ya cinco años en el poder, inició la embestida contra los cárteles de la droga la cual ha dado como resultado una violencia sin precedentes en varias regiones del país. El Times reunió estadísticas de una variedad de agencias incluyendo las Naciones Unidas, agencias gubernamentales mexicanas, el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática de México (INEGI) y el Banco Mundial.

Salinas, pionero del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, finalizó los seis años de su mandato con una cifra récord de 92 mil 927 homicidios. Calderón tendría que terminar su último año de mandato con casi 13 mil más homicidios para empatar el número de muertes en la administración de Salinas.

"Los números son importantes y significativos", manifestó L. Ray Sadler, autor y experto en asuntos de México de la Universidad Estatal de Nuevo Mexico. "Fue bajo el mandato de De la Madrid cuando fue asesinado Enrique (Kiki) Camarena".

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Antes de que éste fuera secuestrado, torturado y asesinado, Camarena se encontraba investigando posibles vínculos entre los narcotraficantes y las autoridades, según la Drug Enforcement Agency (DEA) En ese entonces, Ernesto Fonseca Carrillo y Miguel Félix Gallardo habían surgido como los capos del narcotráfico en México.

Fonseca es tío de Amado Carrillo Fuentes, cuya organización actualmente está involucrada con la sangrienta batalla contra el cártel supuestamente encabezado por Joaquin "Chapo" Guzmán y que se libra en Juárez. Por su parte Félix, ex agente de la policía federal, está relacionado con los hermanos Arellano Félix los cuales fundaron el cártel de Sinaloa.

Sadler señaló que es una tradición en México que la gente piense en términos de los sexenios presidenciales cuando el pasado se olvida fácilmente.

"Los sexenios en México tienen un impacto profundamente cultural y político. Es la idea de que todo empieza y termina y luego vuelve a empezar con cada nuevo sexenio", señaló Sadler.

La investigación de El Paso Times demostró que los índices de homicidio fueron aún más altos al principio de la historia moderna que en la actualidad.

En 1931, cuando el gobierno federal empezó a registrar las estadísticas de homicidios, la cifra en ese año fue de 50.78 por cada 100 mil habitantes y el total de asesinatos fue de ocho mil 551. La población del país era aproximadamente un quinto de la cifra actual.

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Otros índices de homicidios en el pasado son: 67.04 en 1940; 35.93 en 1955; 25.48 en 1950 y 25.48 en 1962.

"La mayoría de los homicidios en aquel entonces estaban probablemente relacionados con disputas por las tierras o rencillas entre diferentes familias", indicó Manuel Aguirre, investigador de estadísticas independiente en México. "La población era menor en aquellos años y el narcotráfico pasaba desapercibido. Entre 1970 y 1986, los índices aumentaron levemente probablemente por la crisis económica que es también cuando el crimen empezó a propagarse".

En el pasado, México padecía devaluaciones importantes de su moneda al término de casi todos los sexenios. Esta tendencia terminó con la administración de Fox.

El gobierno mexicano no publicó ninguna cifra relacionada con los homicidios durante los dos últimos años de la presidencia de Luis Echeverria y los primeros dos años de su sucesor, José López Portillo. Ambos gobernaron con mano dura durante una de las campañas más enérgicas contra los disidentes.

Los años de la falta de información coinciden con la llamada "guerra sucia" por parte del gobierno mexicano en contra de las guerrillas y los disidentes. Hace seis años, el gobierno de Fox buscó enjuiciar a autoridades de alto nivel implicadas en las desapariciones y supuesto genocidio entre 1960 y 1980.

Según el Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, tres presidentes (Gustavo Díaz Ordaz, Echeverria y López Portillo) estuvieron implicados en un reporte del gobierno mexicano "sobre una política de violencia sustentada en contra de guerrillas armadas y manifestaciones estudiantiles, y que incluyen masacres, desapariciones, torturas y genocidio".

Nada se obtuvo de los cargos en contra de Echeverria, López Portillo y Díaz Ordaz. Estos dos últimos fallecieron antes de que pudieran ser enjuiciados.

Minerva Martínez, vocera del INEGI en México, señaló que "no hay información disponible sobre aquellos años (1974-78)", y explicó que el INEGI simplemente recopila las estadísticas que otras agencias proporcionan.

INEGI es una agencia similar al Buró del Censo de los Estados Unidos. Es una fuente de información sobre muertes en México, junto con el SINAIS (Sistema Nacional de Información de Salud), el Banco Mundial y las Naciones Unidas.

Estadísticas similares no estuvieron disponibles para Juárez, el epicentro de la guerra del narcotráfico en México, la cual ha cobrado la vida de más de nueve mil 400 víctimas desde el 2007.

Fernando Alvarez, maestro jubilado y experto en matemáticas en el estado de Chihuahua, manifestó sospechar que el número de homicidios en todo el país no se reporta correctamente en México.

"Probablemente nunca conozcamos el número exacto de muertes durante la guerra sucia o por la guerra del narcotráfico. Estamos viviendo otra lección de historia que esperamos nunca más se vuelva a repetir".

Las estadísticas históricas de la nación sugieren que México era tan violento en el pasado como el día de hoy. Sin embargo, la violencia derivada de la droga la cual se concentra en ciertas áreas, llama mucho la atención ya que se lleva a cabo de manera dramática y en lugares públicos.

En el 2010, los estados en donde se registraron el mayor número de homicidios fueron Chihuahua, Durango, Guerrero, Sinaloa, Morelos, Nayarit y Michoacán.

Durante la administración de Calderón, el gobierno empezó a reportar estadísticas aparte para los homicidios relacionados con el narcotráfico, los que denominaron "ejecuciones". Por ejemplo, el gobierno señaló que entre el 2007 y el 2010, 30 mil 858 homicidios de un total de 64 mil 759 estuvieron relacionados con la violencia por la droga.

Los colaboradores de Calderón esperaban que al publicar estas cifras le quitarían al presidente una poca de presión para controlar la violencia. "Yo no creo que los presidentes de México, desde Fox, tengan la clase de poder que se necesita para controlar la violencia", agregó Sadler.

Diana Washington Valdez puede ser localizada en dvaldez@elpasotimes.com