William Herlihy ha recopilado en su libro dichos y proverbios a lo largo de toda su vida.
William Herlihy ha recopilado en su libro dichos y proverbios a lo largo de toda su vida. (Vanessa Feldman/El Paso Times)
EL PASO - William “Bill” Herlihy colecciona dichos o refranes como si fueran a pasar de moda. Con su cabello plateado y al rape, Herlihy, de 78 años, parece más un cariñoso abuelito que alguien obsesionado con escuchar dichos en las cantinas, librerías y en las conversaciones ajenas.

Ya ha pasado casi medio siglo desde que Herlihy, un trabajador jubilado de la Comisión de Empleo de Texas y ex programador de bases de datos originario de Virginia, escuchó por primera vez un refrán. “No supe lo que quería decir ni en inglés ni en español”, señaló Herlihy.

Por esa razón decidió aprender español y empezar a reunir dichos. Con el tiempo obtuvo una licenciatura en Español en la Universidad Estatal de Nuevo Mexico y recientemente publicó el libro “Dichos de todos colores”, una recopilación de más de mil refranes.

Rafaela G. Castro, autora de “Folklore Chicano, una Guía sobre Leyendas, Tradiciones, Rituales y Prácticas Religiosas de los Méxicoamericanos” (Oxford University Press, 2000), definió a los dichos como máximas populares que reflejan la sabiduría de todo un grupo de personas. Éstos casi siempre se pasan de una generación a otra.

“Los refranes son utilizados comúnmente en las conversaciones diarias de los mexicanos o chicanos de edad avanzada y a menudo reflejan la filosofía o punto de vista de la persona que los utiliza,” manifestó Castro. “Casi siempre los adultos mayores o los inmigrantes que hablan más español que inglés son los que utilizan los proverbios en sus conversaciones diarias”. Algunos folkloristas han reunido cientos de adagios en español en Nuevo Mexico, Texas y el suroeste.

La mayoría de éstos se han publicado en forma de libros. “El arte verbal al utilizar un proverbio consiste en saber incluírlos en las conversaciones y en la situación apropiada. El dicho adquiere importancia y un gran significado dentro del contexto social”, escribió Castro.

La escritora también indicó que aunque los dichos ya no se utilizan tanto como antes, los políticos algunas veces hacen uso de ellos como mecanismos de oratoria para comunicarse con la audiencia. “El uso correcto de refranes en discursos y presentaciones orales expresan fuertes mensajes sobre la cultura común y el patrimonio”, agregó Castro.

Mario Cano, esposo y manager de la cantante paseña Malena Cano, empezó a recopilar refranes hace tres años. Éste hace uso de dichos populares pero algunas veces los inventa. “Pasé mucho tiempo con mi abuelo en su rancho cuando era niño.

Él siempre para todas las situaciones utilizaba un dicho”, manifestó Cano. “Algunos los tomé de mis compañeros de golf y otros han existido desde hace años”. Algunos adagios son humorísticos pero otros son demasiado atrevidos para repetirlos en un periódico familiar.

He aquí algunos ejemplos de los más inofensivos dentro de la colección de Herlihy:

• No se pare entre un perro y un árbol.

• Hice la casa a prueba de niños. Pero siguen entrando.

• Después de aprender a manejar, sabrá cómo hechar madres.

• Las personas que odian a los gatos, quizá fueron ratas en su vida anterior.

• Vírgenes del mundo: gracias por nada.

Herlihy se empezó a interesar en el idioma español y en los refranes gracias a un libro que adquirió en Jon’s Newsstand en Las Cruces en 1953. 

Después compró durante varios años en Juárez publicaciones sobre dichos. Empezó a perfeccionar su lista de adagios después de casarse con una mexicana a quien conoció en una de las clases de inglés como segundo idioma que éste impartía y hasta llegó a crear una base de datos consistente en puros refranes.

Actualmente, los oídos de Herlihy reaccionan cada vez que escucha a alguien iniciando una conversación con la frase, “Como dice el dicho”.

 Ramón Rentería puede ser localizado en rrenteria@elpasotimes.com