El cabildo de la ciudad dio luz verde al plan de desarrollo urbano en San Agustin, al sur de Ciudad Juarez.
El cabildo de la ciudad dio luz verde al plan de desarrollo urbano en San Agustin, al sur de Ciudad Juarez. (Cortesía)
JUAREZ - El cabildo de la ciudad aprobó el jueves por mayoría de votos dar arranque a la construcción del nuevo centro de población en San Agustín, proyecto que promete transformar al pequeño pueblo en el Valle de Juárez en un nuevo foco urbano al margen de la frontera.

Los miembros del cabildo que votaron en favor de aprobar el Plan Municipal de Desarrollo San Agustín Valdivia aseguraron que el proyecto mejorará la calidad de vida de los habitantes del Valle y generará una nueva fuente de ingresos para el municipio.

Sin embargo, los cuatro regidores que se opusieron a la medida dijeron que el nuevo desarrollo representa una fuerte carga económica en un momento crítico para los bolsillos del municipio e ignora las nuevas realidades demográficas de Ciudad Juárez.

El plan de desarrollo de San Agustín es un ambicioso plan impulsado por la compañía constructora Industrial Global Solutions, basada en el Distrito Federal.

La compañía invertirá alrededor de 400 millones de dólares en los próximos cuatro o cinco años para transformar 2,100 hectáreas del pequeño poblado de San Agustín, al sureste de Ciudad Juárez, en una nueva ciudad que aprovechará la construcción del cruce fronterizo Tornillo-Guadalupe para atraer plantas maquiladoras y crear un nuevo centro industrial. Según el acuerdo entre IGS y el municipio, la compañía se compromete a construir gran parte de la infraestructura habitacional, industrial y comercial.

"Ahorita es el punto de partida, ésto es donde se formaliza y se autoriza el proyecto. A partir de aquí es cuando ya es legal y se le da luz verde", dijo la regidora priísta Paola Berenice Ruíz, quien votó en favor del proyecto.

El documento aprobado lista los usos y designos de cada uno de los lotes que compondrán el nuevo centro de población, con lo que los inversionistas ahora podrán solicitar permisos para comenzar a construir fraccionamientos, naves industriales, desarrollos comerciales y oficinas.

El secretario de ayuntamiento Hector Arcelús dijo que el documento también obliga a IGS a cumplir con la construcción de ciertas obras en diferentes plazos de tiempo. De lo contrario quedaría nulo el acuerdo de la empresa con el municipio, aseguró.

"Tratamos de realizar un documento donde se presentan los derechos y obligaciones de la empresa y el municipio, de tal manera que nosotros tengamos la facultad y la atribución de exigirle al inversionista que realice las obras a las que se le obligó", dijo.

Arcelús aseguró que el proyecto, el cual incluye la construcción de escuelas, carreteras, instancias gubernamentales, parques y áreas de recreación, traería una serie de beneficios a la economía y calidad de vida de los habitantes del Valle. A cambio, el municipio verá un crecimiento en la recaudación del predial y otros ingresos adicionales.

"El reclamo generalizado del Valle de Juárez era el abandono, el olvido en el que se le tenía. Este (proyecto) es un instrumento muy válido y eficaz para abaitir los resagos que caracterizan aquella región del municipio", dijo.

Sin embargo, el regidor panista Sergio Madero se opuso a la medida, diciendo que el proyecto es un error que lastimará aún más las finanzas del municipio.

A pesar de que los inversionistas se compremetieron a construir gran parte de la infraestructura, dijo, el municipio deberá pagar la extensión de servicios como agua, luz y drenaje, además de los salarios de policías, bomberos y otros empleados gubernamentales.

"Ya nos falta presupuesto, y ahora hay que dividirlo en dos ciudades", dijo.

Arcelús dijo que era muy pronto para calcular la suma que el municipio podría recaudar en concepto de nuevos impuestos, pero aseguró que cualquier daño a las finanzas del gobierno local se podría evitar con una política fiscal rígida que reinvirtiera los ingresos recolectados en el mismo centro de población.

Pero según Madero, los ingresos que recibiría el municipio por parte de San Agustín que calculó serían alrededor de entre 50 y 60 millones de pesos anuales serían mucho menores a los 150 ó 200 millones de pesos por año que tendría que pagar en servicios para la nueva ciudad. Tal cantidad crearía un hoyo de alrededor de 7 por ciento en el presupuesto del municipio, estimó.

"La iniciativa privada creará la infraestructura pero una vez que esté la calle, el bacheo y la limpieza corren a cargo del municipio. Una vez que estén ahí las familias el municipio es el que estará encargado de recoger la basura y pagar el alumbrado público", dijo.

Y tras el éxodo de miles de habitantes que salieron de Ciudad Juárez huyendo de la crisis económica y de inseguridad, Madero dijo que en todo caso será difícil encontrar personas que se transladen y habiten la nueva ciudad.

"Si la gente en Juárez está decreciendo, si la ciudad se está haciendo más chica, no va ha haber gente para habitar dos ciudades en este municipio , dijo. Es un error lamentable de planeación urbana".

Alejandro Martinez Cabrera puede ser contactado en a.martinez@elpasotimes.com