EL PASO.- Cada vez que alguien tiene acceso a los videos de “Vicky” siendo ultrajada sexualmente por su propio padre, sus viejas heridas se abren de nuevo.

“Vicky”, el nombre que se utiliza para identificarla en los registros de la corte, no puede soportar el hecho de que aun diez años después de su desgracia, alguien pueda reconocerla en la calle, en la escuela o en el trabajo.

Por todo esto, ella ha decidido que todos aquellos que quieran ver los videos que su padre grabó mientras la ultrajaba, desde que tenía diez años de edad, tengan que pagar cierta cantidad de dinero.

Con esto, la compensarán por el costo de sus terapias, el sueldo que ha dejado de percibir, los honorarios de su abogado y por el trauma con el que ha vivido desde entonces.

En cortes de todo el país, esta víctima ha presentado decenas de peticiones de indemnización por parte de aquellos que se han declarado culpables o han sido sentenciados por descargar los videos donde ella aparece.

En el área de El Paso se han presentado por lo menos dos casos. A uno de ellos ya se le ha ordenado pagarle a ésta y a otras víctimas 150 mil dólares de compensación.

En total Vicky ha reclamado una retribución de cerca de un millón de dólares en más de 80 casos federales.

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El viernes, el juez del distrito, Frank Montalvo, sentenció a Luis Enriquez-Alonso, de 26 años, a cinco años en prisión por descargar pornografía infantil en su domicilio y en la Universidad de Texas en El Paso, donde realiza sus estudios.

Al salir de prisión, Enriquez-Alonso, originario de México, va a vivir por el resto de su vida bajo libertad condicional.

Registros de la corte muestran que Enriquez-Alonso ya ha hecho arreglos para pagar los 150 mil dólares de compensación.

Agentes de Inmigración y Aduanas, junto con investigadores del Departamento de Seguridad Pública de Texas, arrestaron a Enriquez-Alonso después de haber encontrado en dos computadoras portátiles de su propiedad, más de 5 mil 400 imagenes y 128 videos de pornografía infantil.

Algunos de estos videos incluían imágenes de Vicky, quien fue filmada por su propio padre mientras sostenian relaciones sexuales.

En algunos casos, el padre de ésta la obligó a actuar guiones que él mismo escribió.

Su progenitor fue sentenciado a 50 años de cárcel. El verdadero nombre de éste y el de Vicky fueron revelados en documentos utilizados en el caso de Enriquez-Alonso y en el de Chad Redenius, de 26 años y residente de El Paso.

Redenius se declaró culpable en abril de posesión de pornografía infantil.

En agosto el juez del distrito, David Briones, sentenció a Redenius a 10 años en prisión, y a otros 10 años de libertad condicional.

Durante su última audiencia, los fiscales y su abogado defensor indicaron que se encuentran elaborando un acuerdo para indemnizar a Vicky. Redenius ha apelado su sentencia.

 La abogada de Vicky, Carol Hepburn, no pudo ser localizada para conocer su punto de vista. Sin embargo, el año pasado Hepburn señaló al periódico Billings Gazzette, de Billings, Missouri, que las películas y fotografías de Vicky se encuentran entre las imágenes de pornografía infantil más divulgadas.

Ésta, quien actualmente cuenta con poco más de veinte años de edad, ha sido identificada por el Centro Nacional de Niños Extraviados y Explotados en cerca de ocho mil casos.

En una declaración escrita por la víctima y presentada en los casos tanto de Redenius como de Enriquez-Alonso, ésta indicó que cada vez que un acusado se declara culpable o es acusado por descargar sus videos, ella recibe una notificación. 

“Cada una de estas le pone un nombre al miedo que ya siento y lo hace cada vez mayor”, manifestó Vicky en el escrito. “Cuando sé de un acusado que ha descargado mis videos o fotografías, mi paranoia crece. Me siento como si fuera abusada de nuevo por algun hombre que ha estado mirando impúdicamente mi cuerpo desnudo y torturado. Sólo de pensarlo me da escalofrío. El hecho de que cada uno de ellos ha observado cómo me ultrajaban sexualmente me enferma, me hace sentir desprotegida, avergonzada y mucho más humillada”.

Ella también siente temor de que algunos de los hombres que la han visto en los videos quieran contactarla.

En algunos casos, ya lo han hecho por medio de las redes sociales MySpace y Facebook después de conocer su verdadero nombre.

En la petición de indemnización por parte de los fiscales, éstos señalan que la víctima sufre de ataques de pánico e imsomnio y le es prácticamente imposible conseguir un empleo o acudir a la escuela a causa de estos padecimientos.

“Mientras se esfuerza por tener una vida normal, Vicky se encuentra arrastrando una carga emocional que no le permite llevar una vida normal”, señalaron los fiscales.

Adriana M. Chávez puede ser localizada en achavez@elpasotimes.com