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Con más de 8,000 muertos en cuatro años, Ciudad Juárez vive en un estado de duelo permanente, advierten psicologos y especialistas del área.
Segunda de dos partes

CIUDAD JUAREZ.- Para Gabina Burciaga, directora del Centro de Crecimiento Humano y Educación para la Paz, Salud y Bienestar Comunitario (Chepaz), Ciudad Juárez pasa por la peor crisis humanitaria de su historia.

En estos días, dice, la ciudadanía experimenta "un nivel de sufrimiento jamás visto".

Y no es para menos. Más de ocho mil muertes del año 2008 a la fecha, han dejado estragos en toda la población, donde además de vivir en duelo permanente, ahora tienen que sortear con problemas emocionales derivados del temor a ser víctima de algún otro delito, como la extorsión o el secuestro.

"El nivel de afectación de la población, el nivel de violencia no tiene otra historia en Ciudad Juárez, esta es una situación de emergencia humanitaria, la gente está muriendo todos los días y alrededor de ellas se genera una situación de un duelo terrible", indicó.

Muchas de las personas que enfrentan la pérdida de algún ser cercano no tienen cerca la posibilidad de resolver el duelo, lo que genera un trauma que tiene que ver con esa sobre exposición a la violencia, indicó.

"Se genera una situación y una condición de vulnerabilidad de la familia, muchos de los que mueren son jóvenes, son los proveedores de una familia, entonces la situación de las familias, es de indefensión", mencionó.

Además de ello, dijo, "nos hemos quedado sin un montón de gente en una situación de duelo, de un éxodo masivo de los juarenses, en una situación en la que hemos empobrecido porque hemos perdido empleos, porque han cerrado negocios, han quebrado pequeñas empresas familiares".

La doble victimización

La señora "Ene", acudió a la Fiscalía General del Estado, a buscar información sobre su esposo, quien al parecer había sido asesinado junto a otros compañeros en su lugar trabajo.

Lo primero que recibió por comentario por parte del Ministerio Público fue una acusación de presuntos vínculos con el narcotráfico.

"Ene" indignada, le respondió que observara bien las fotografías y que viera las características de su extinta pareja.

"Véale los zapatos, él era un albañil, nosotros ni casa tenemos", dijo, tras comprobar que el hombre asesinado era su esposo.

La historia, aunque tiene el nombre del protagonista modificado, en realidad ocurrió, refirió Gabina Burciaga y lo peor del caso, dijo, es que ahí fue donde la pesadilla comentó.

"Cuando yo me la encuentro seis meses después esta mujer había perdido la casa que rentaba, vivía en un cuarto prestado, en situación de pobreza extrema junto a sus tres hijos quienes tuvieron que acudir por alimento a un comedor religioso", dijo.

"La niña adolescente de 13 años empezaba a ir muy mal en la escuela, se cortaba con navajas (los brazos) y cuando Ene le explicó la situación de duelo que tenía a una trabajadora social, esta le respondió que no era para tanto para que se anduviera cortando'", agregó.

Casos como este se han repetido por decenas o tal vez centenas en la ciudad, indicó Burciaga, para quien uno de los problemas más graves es que precisamente la estigmatización que se hace de los familiares de asesinados, provoca que no quieran acudir a recibir ayuda psicológica.

"Tenemos a familias que no procuran atención porque hay un asunto de hostigamiento, de aislamiento, marginación para este tipo de familias, dicen 'yo no sé como pedir ayuda porque mi familiar está catalogado como delincuente, como narco' y tal vez lo sea, pero de igual manera las familias necesitan recibir atención", expresó.

En esta crisis humanitaria derivada de la violencia, son los niños quienes han sufrido la peor parte, ya que son pocos los que han sido atendidos de manera profesional para evitar trastornos mayores.

"El niño que presenció un acto terrible de violencia nadie voltea a verlo, porque a la mejor está tan estupefacto que no dice nada, conozco historias de niños que perdieron dos o tres meses el habla, en una situación de estupor y trauma", recordó.

Los infantes que se enfrentan a estos problemas no necesariamente tienen que ser familiares directos de las personas asesinadas, basta con haber presenciado una escena del crimen, para resultar con alguna afectación emocional, sostuvo.

"Hay que acercar la ayuda urgente a las colonias, no podemos pedir que acudan a los centros y paguen lo poco que ganan en transporte, necesitamos acercar los servicios a la comunidad", apuntó.

Acciones para atender el fenómeno

Hace un par de semanas fue presentado el "Plan Rector de Salud Mental", cuyo objetivo es facilitar la atención comunitaria conjuntando los esfuerzos institucionales y ciudadanos en programas específicos que ayuden a elevar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos emocionales.

Héctor Puertas Rincones director de la Jurisdicción Sanitaria II, refirió que este plan es la suma de los esfuerzos de todas las instituciones públicas y privadas para mejorar la salud mental de los juarenses.

"Unimos criterios y programas para este fin con un equipo interdisciplinario de profesionales en esta materia para plantear e implementar acciones de atención, prevención, promoción y formación", comentó.

María Teresa Cerqueira de la Organización Panamericana de la Salud comentó que en este Plan, se estará trabajando de manera conjunta con la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) para coordinar programas de salud mental así como para capacitar promotores.

Dentro de las líneas de acción que se implementarán se encuentran: la atención a la población en general, la formación y capacitación de personal, la prevención y promoción a la Salud Mental y psico-emocional y la vinculación y gestión de apoyos en la materia.

El grupo de Salud Mental quedó conformado por la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado, la Secretaría de Salud del Gobierno Federal y Conapra, la Dirección de Salud del Municipio, el Centro de Atención psicológica: SURE, la UACJ, la Organización Panamericana de la Salud. Así como organizaciones de la sociedad civil, entre ellas el Colegio de psicólogos, el Centro de Atención y Asesoría Familiar, la Tenda di Cristo y el Centro de Crecimiento Humano y Educación para la paz, Salud y Bienestar Comunitario.

Macario Mauricio Rodriguez puede ser contactado en noticias@elpasotimes.com

 

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