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La violencia, la falta de apoyos del gobierno municipal y la ausencia de turistas han sumergido a los locatarios del Mercado Juárez en la peor crisis desde la fundación del mercado en 1946. Sus ventas, dicen, han caido en un 99 por ciento en los últimos tres años.

CIUDAD JUAREZ.- Lo que alguna vez fue un mosaico de voces y colores que se fundían con los acordes de la música del mariachi y con los olores de la comida típica mexicana es ahora un lugar semidesierto en el que solos unos pocos comerciantes ofertan su mercancía a las escasas personas que esporádicamente entran al lugar.

En Mercado Juárez en la calle 16 de Septiembre, en el centro de Juárez,es hoy un lugar silencioso. El ruido empezó a apagarse conforme los clientes desaparecieron, pero los locatarios aún recuerdan con nostalgia a los visitantes estadounidenses, indios e incluso chinos que acudían a comprar artesanías y joyería al mayoreo y disfrutaban los antojitos y comida mexicana que se ofrecía en los locales.

"(Ahora) ya no viene nadie, pasan semanas y ningún turista entra al mercado. Dicen que en el otro lado (Estados Unidos) les dicen a los que manejan los camiones que no los traigan", comentó Martha Salgado, administradora del Mercado Juárez.

Salgado dijo que en 1997 se dio una baja en las visitas de turistas, pero que fue el 2001, el año del ataque terrorista a las Torres Gemelas, lo que marcó el declive de este mercado hasta que finalmente en el 2008, cuando la violencia en la ciudad arreció, sus visitantes y ventas cayeron dramáticamente hasta sumergirlos en una crisis de la que no han podido salir desde entonces.

El mercado fue considerado un ícono del turismo juarense desde su fundación en 1946. En sus mejores epocas tuvo 185 locales abiertos, en los que se vendía artesanías, ropa, comida, joyería, piñatas y muchos otros artículos.

Cifras proporcionadas por los locatarios indican que las ventas se han venido abajo en un 99 por ciento por lo que muchos optaron por cerrar sus locales y sólo acuden una vez al mes para hacer inventario o para limpiarlos y evitar su deterioro.

El lugar llegó a ser la fuente de sustento para unas mil personas en sus 185 locales, entre personal de intendencia, parqueros, boleros, limpiacarros, mensajeros, meseros, cocineras y vendedores ambulantes. Sin embargo, ahora sólo abren 40 locales durante la semana y 10 más durante los fines de semana y se emplean un máximo de 100 personas. En algunos casos es el mismo dueño quien atiende el local ya que no puede costear el salario de un empleado.

Ahora operan con un mínimo de luz, sólo para lo indispensable y a pesar del intenso calor que se registra en el verano en la ciudad, no hay aires acondicionados o refrigeración que les permita mitigar el clima extremo.

"Yo paso semanas sin vender nada. Tenía una empleada pero ya no pude pagarle. Sobrevivo porque soy sola y ya no tengo familia que mantener", dijo la dueña de un local de artesanías y vestidos típicos, que opera ahí desde hace 18 años.

Dijo que la violencia, la información tergiversada en Estados Unidos sobre la situación que se vive en Juárez, aunado al poco apoyo que reciben de las autoridades locales y la escasa afluencia de visitantes han llevado al mercado prácticamente a la ruina.

"Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que compre mercancía a los proveedores, porque no vendo nada", dijo la mujer. "Todavía tengo mercancía que compré el año pasado".

Autoridades municipales dieron a conocer que debido al programa austero que se está llevando a cabo para sufragar la deuda que dejo el gobierno anterior, se han rezagado algunos programas, entre ellos el turístico, por lo que no se ha destinado una partida económica para el Mercado Juárez. De hecho, la oficina de turismo municipal fue cerrada hace aproximadamente dos meses.

Pese a la situación, los pocos locatarios que quedan se niegan a dejar morir este lugar.

En fechas recientes, los locatarios se dieron a la tarea de reunir dinero para remozar la fachada del mercado, pintando sus paredes exteriores y remarcando las letras del nombre del lugar. También limpiaron banquetas y vidrios. Pero en el interior, los locales siguen intactos ya que pretenden conservar "la magia" de la época de oro, ademas de que no cuentan con recursos para invertir más.

"Mucha gente cree que ya cerramos pero el mercado sigue abierto en espera de que lleguen los turistas y juarenses que buscan artesanías o alguno de los artículos que aquí se ofertan", dijo Salgado.

Al respecto, Demetrio Sotomayor, representante de la oficina de turismo estatal, explicó que este organismo no puede apoyar directamente a los locatarios ya que eso corresponde al municipio, sin embargo, aclaró que los apoyan mediante la promoción turística.

"Estamos trabajando en cambiar la imagen de la ciudad. Hay pocos turistas pero los que han venido se van con una buena impresión de que no todo lo que se publicita es cierto", dijo el funcionario estatal.

Indicó que mediante eventos como los juegos femeniles Panamericanos y el Festival Internacional Chihuahua (FICH) ha sido posible atraer a foráneos quienes se han percatado por ellos mismos que la violencia ha disminuido.

Agregó que ya se tienen contemplados nuevos eventos de carácter internacional como el que se llevará a cabo aquí en marzo de 2012 que es una convención internacional de contadores.

El discurso, sin embargo, no convence a los locatarios del mercado.

Salgado dice que muchos de ellos pensaron que la reapertura de las corridas de toros atraería más turismo a Juárez, pero desafortunadamente no ha sido así y la condición de los locatarios es cada vez más crítica.

Por ahora, el polvo que se acumula sobre la mercancía y los descoloridos tonos de las piñatas son la evidencia más clara de la crisis por la que atraviesan los locatarios y a la cual no le ven todavía el fin.

"En un momento, este mercado fue una mina de oro, pero ahora sólo nos queda el recuerdo y la esperanza de que el turista regrese y que el juarense se interese por nuestros artículos", acotó la locataria de artesanías.

Nancy Gonzalez puede ser contactada en noticias@elpasotimes.com