Hernán Ortiz
Hernán Ortiz (Jesús Alcázar)
“¿Cómo te bajas de la ruta? Gritando: BAJAAAN” 

Polémica ha causado la instrucción que recibieron los estacionamientos municipales de no aceptar la entrada de autos sin placas, los llamados chocolates.

Entre las quejas comunes están el que han disminuido los ingresos de los estacionamientos y que en los aparcamientos de la policía todavía se encuentran muchos autos sin placas. ¿cómo es que la autoridad sí se permite no cumplir con las indicaciones?

Se pensará que es una medida justa pues se busca combatir la cultura de la ilegalidad, pero la verdad no deja de ser una solución parcial y absolutamente insuficiente ante un problema mayor que es el de moverse dentro de la ciudad.

Cuando este problema se atiende de manera parcial, sólo se trata de aliviar un síntoma y ganar simpatías con estrategias populistas. La ciudadanía busca cómo moverse y es entonces cuando se adquiere un auto de desecho y  muchas veces no se cuenta con suficientes recursos para tenerlo en óptimas condiciones mecánicas y legales... pero ¿por qué no se usa el transporte público?


Básicamente podemos definir el problema de la siguiente manera.

La ciudad es muy grande, con muchas casas y edificios abandonados, así como baldíos. El crecimiento de la mancha urbana incrementa el costo de mantener la ciudad. Si cómo estamos no alcanza el dinero, si crecemos pues menos, no hay que olvidar que crecimiento no es sinónimo de desarrollo. Además este crecimiento solapado hace al ya deficiente transporte público todavía más insuficiente.

Los beneficiados con el sistema de transporte actual son los que cobran la mordida para que los autobuses circulen sin cumplir los requerimientos de ley; también los gasolineros y malamente los concesionarios, que no les importa perder la oportunidad de mejorar sus ganancias siempre y cuando tengan su ingreso seguro a costa de un servicio denigrante (quién no me crea que se suba a una rutera y opine).

Igual pasa con los taxistas que prefieren cobrar muy caro un viaje que cuatro a precios razonables. Pero bueno, deben mantener sus vehículos de 8 y 6 cilindros en lugar de utilizar vehículos más económicos como en cualquier otra ciudad.

Las rutas y horarios de servicio del transporte público parecen considerar sólo la entrada y salida de escuelas y trabajos. Lo cual ocasiona que muchas colonias queden aisladas después de las 7 p.m. y los domingos hace casi imposible moverse en el transporte público. Cenar con la familia, ir al médico, al cine, visitar espectáculos como Arte en el Parque o el Festival Internacional Chihuahua, se hace imposible para quien no tenga un auto.

Y por último, caminar por la ciudad es un verdadero deporte extremo que obliga a tener un buen estado físico y tolerancia para aceptar que, en esta ciudad, es más importante estacionar cualquier vehículo en la banqueta que la vida de una persona que se pone en riesgo para continuar su camino.

Según lo que ha investigado el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (que lleva años diseñando el sistema de transporte que no han podido arrancar las administraciones públicas) en el 2006, las familias con ingresos menores a los cinco salarios mínimos gastaban el 39.1% de su ingreso en transportarse, y se calculó que para el 2015 esta cifra se incrementará hasta el 45.2%. ¡Casi la mitad del ingreso familiar!

Según este mismo estudio si se empieza a poner en marcha un sistema de transporte eficiente, para el 2015 este gasto de las familias menos favorecidas económicamente podría disminuir al 34.8% y para el 2025 hasta el 21.4%. Simplemente se lograría un ahorro en los ingresos familiares de un 17.7% más en 14 años, que en mucho beneficiaría a la población trabajadora.

¿Pero por qué no se hace? El proyecto es productivo y sin duda hay gente que quiere quedarse con las ganancias, pero para esto se debe negociar con los actuales concesionarios. Y hasta dónde sé, nada o poco se les ha dicho. De hecho, nada o poco se dice.

El pasado 19 de julio, el gobernador dio instrucciones a Everardo Medina delegado de Obras Públicas, de que nos informará a un grupo de ciudadanos sobre el proyecto de transporte público y a poco más de un mes todavía no ha tenido tiempo de atendernos. A pesar de todos los recursos que se gastaron en el 2002 en un fallido y muy poco inteligente proyecto de transporte y los 300 millones que se gastaron también en la administración municipal pasada, ahora el gobierno del Estado le ha destinado 200 millones de pesos. Hay una diferencia importante entre el gasto y la inversión. ¿Qué queremos que suceda con el dinero de los juarenses, qué se gaste o que se invierta?

La única manera de garantizarnos un mejor transporte y una alternativa real para movernos en la ciudad es si estamos atentos a lo que sucede, de lo contrario, nos volveremos a topar de nuevo, con la misma piedra, y una vez puede ser un error, dos veces, puede ser indigno, pero una tercera vez ya sería una...

Hernán Ortiz es Docente Investigador en la UACJ y es director de la Organización Ciudadanos por una Mejor Administración Pública. Puede ser contactado en noticias@elpasotimes.com