CIUDAD JUAREZ.- La Secretaría de Seguridad Pública Municipal inició el programa de Proximidad Policial en el Centro Histórico y en el barrio de La Chaveña con un grupo de agentes capacitados y los primeros contactos con ciudadanos derivaron en acusaciones en contra no de delincuentes, sino de elementos de la corporación, a quienes acusan de asaltos y extorsiones.

El titular de la SSPM, Julián Leyzaola Pérez, pidió a los comerciantes interponer sus quejas formalmente ante él mismo aunque los supuestos afectados le hicieron saber que no hay condiciones para confiar ya que tienen miedo de sufrir represalias.

Comerciantes y vendedores establecidos en el primer cuadro de la ciudad, señalaron que el jefe policiaco desde hace dos semanas sostiene con ellos reuniones de trabajo a las que el funcionario atiende de manera diligente cada vez que lo convocan.

Informaron que como parte del programa policial llamado Policía de Proximidad, personalmente, el teniente coronel regaló a cada comerciante un adorno con un imán, para que lo peguen en superficies metálicas, con su número de teléfono celular de uso particular, así como el del subdirector de la SSPM y el director del Distrito Centro, con la intención de que les hablen directamente en caso de problemas.

Aseguraron que el funcionario municipal tiene la costumbre de responder personalmente el teléfono.

La SSPM implementó una campaña de participación ciudadana en la zona, bajo la identificación de Ciudadano Vigilante, la cual consiste en la interacción de los ciudadanos con los mandos y policías de la corporación.


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Los entrevistados, entre los que se encontraban comerciantes informales, señalaron que en las reuniones con el teniente los comerciantes establecidos le externaron su preocupación por las persistentes prácticas delictivas del cobro de cuotas, robos y abusos cometidos por elementos de la Policía a cargo de la seguridad del sector.

Los interlocutores del jefe policiaco señalaron a oficiales y agentes de la corporación como quienes están detrás ahora del cobro de piso o extorsión.

Luego de escuchar tan graves acusaciones, el jefe policiaco les pidió que le hablarán de casos específicos pero la respuesta de los comerciantes fue que aunque confiaban en su voluntad para castigar a los responsables, sentían que no había las condiciones de seguridad personal y patrimonial.

Sin embargo, los entrevistados acordaron proporcionar datos que tienen disponibles, de manera anónima y en sobres cerrados, sobre los servidores públicos que supuestamente los están extorsionado.

También representantes de algunas de las agrupaciones de los comerciantes asentados en la zona, dijeron que durante la próxima reunión que sostendrán con Leyzaola, este fin de semana, expondrán al jefe policiaco que oficiales de la SSPM literalmente asaltan a los transeúntes en las calles Francisco Mina y Velarde donde los detienen y les vacían los bolsillos bajo presiones y amenazas para después huir a toda velocidad a bordo de las unidades oficiales.

Informaron que de la misma manera bajan a los pasajeros de los camiones y se llevan a las personas que se encuentran en estado de ebriedad y algunos hacen que desciendan de los taxis y amenazan con detener a los choferes.

El mismo Leyzaola ha declarado en los medios de comunicación que desde marzo de 2010 a la fecha ha dado de baja entre 800 y 900 elementos de la SSPM por diferentes causas que van desde problemas de actitud, probidad y hasta por la comisión de delitos.

También ha informado que el programa de proximidad policial considera acciones a corto y largo plazo pero que su consolidación será dentro de cuatro años.