PARQUE NACIONAL BIG BEND No tiene para cuándo cesar la sangrienta guerra entre narcotraficantes, en México, ni da señal alguna de disminuir; tampoco los clamores por fortalecer la seguridad fronteriza ante el temor de un derrame de la violencia hacia lado estadounidense.

Aunque aparentemente es el momento inoportuno donde Estados Unidos permita el cruce legítimo de personas desde México sin la presencia de un inspector o inspectora de Aduanas, las autoridades federales analizan el proyecto de apertura de un cruce internacional automatizado en este rústico y alejado suelo del oeste de Texas, donde es muy fácil cruzar el Río Grande sin ser detectado.

Para la próxima primavera se calcula el funcionamiento de quioscos especiales en el Parque Nacional Big Bend, en donde los moradores del pueblito mexicano Boquillas del Carmen podrán colocar sus documentos sobre un aparato digital (escáner) y entrevistarse con un inspector de aduanas y migración en un área ubicada a 100 millas de distancia.

Este cruce, catalogado como el primer puerto de entrada de su clase en la zona limítrofe con la República Mexicana, ha originado una serie de inconformidades de quienes lo ven como una medida contraria a esta época de escritos métodos fronterizos de seguridad.

Según sus partidarios, este cruce dará a este aislado pueblo mexicano el tan anhelado acceso al comercio estadounidense, el mejoramiento a las acciones de conservación y un improbable blanco de los delincuentes.

Los delincuentes de todos modos tratarán de actuar en la frontera , expresó William Wellman, superintendente del Parque Nacional Big Bend.

Pero serían unos verdaderos idiotas si trataran de colarse por el único sitio resguardado a unas 300 millas de la línea divisoria , recalcó.

El cruce propuesto, desde Boquillas del Carmen, desemboca en un vasto terreno de matorrales, rodeado de desfiladeros arenosos y cráteres volcánicos.

En el llamado Desierto Chihuahuense se albergan leones monteses, osos negros y corre-caminos, escasamente poblado por alguno que otro excursionista, en los 800 mil acres de superficie de este parque.

Las autoridades del Buró de Aduanas y Protección Fronteriza, a cargo de ese cruce fronterizo, consideran esa propuesta como una manera segura de permitir el acceso a los habitantes del aledaño pueblo, quienes actualmente deben recorrer 240 millas rumbo al cruce más cercano y, además, se fomentaría el turismo en esa región del lado mexicano.

Si se aprueba ese cruce fronterizo, habrá ocho agentes de la Patrulla Fronteriza asignados en el parque, además de los 34 Rangers en el Parque Big Bend.

Mejorará la seguridad, creo yo , expresó William Brooks, vocero del Buró.

Incluso en cuanto cruzas, no estás en lado alguno. Debes atravesar un largo trecho y hay agentes apostados en la zona, así como puntos de revisión en los caminos pavimentados , detalló.

Hasta el 27 de diciembre habrá un foro de comentarios públicos sobre el proyecto, cuya inversión se estima en 2.3 millones de dólares, con el consiguiente respaldo de las máximas autoridades de ambos países.

No obstante, el Congresista republicano por Texas, Michael McCaul, miembro de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Representantes, puso en duda la sabiduría de gastar recursos para agilizar el cruce fronterizo.

Necesitamos esos dineros para proteger la frontera, en vez de facilitar el ingreso en ubicaciones donde ya de por sí tenemos problemas con cruces ilegales , objetó el legislador, en un mensaje por correo electrónico.

Es más necesario atender resguardar la frontera de cruces indocumentados, en vez de verificar documentos. La Aduana debe estar físicamente presente en cada punto de entrada, a efecto de impedir el contrabando, detectar comportamientos sospechosos y, de ser necesario, actuar en consecuencia .